El director del Servicio Nacional de Migraciones en Chile, Frank Sauerbaum, defendió firmemente la gestión que lidera el Ejecutivo en materia de control de fronteras y llamó al realismo político respecto a los plazos para ejecutar las expulsiones de extranjeros en situación irregular. Al abordar la promesa de campaña del líder de la derecha José Antonio Kast sobre la salida de 330 mil indocumentados, la autoridad migratoria respaldó su argumento utilizando la máxima jurídica de que nadie está obligado a cumplir con metas imposibles bajo las actuales limitaciones materiales.
El titular del organismo enfatizó la inviabilidad material de concretar estas salidas masivas sin el debido sustento legal, desmarcando el trabajo técnico de las presiones mediáticas en una conversación con Radio ADN:
“Nadie está obligado a lo imposible, nosotros no podemos, fuera del marco de la ley, hacer estas expulsiones. Nosotros estamos haciendo esas expulsiones y las fiscalizaciones que no se hacían“.
Sauerbaum calificó de profundamente injustas las arremetidas de la oposición parlamentaria que pretenden exigir la salida exprés de cientos de miles de personas en solo dos meses, ignorando deliberadamente la crítica herencia dejada por las administración del exmandatario izquierdista, Gabriel Boric La autoridad migratoria reveló que el gobierno actual debió asumir una pesada mochila de 46 mil decretos de expulsión que quedaron completamente paralizados y pendientes de ejecución por desidia de la gestión previa.

El jefe de la cartera migratoria instó a los parlamentarios de la República a demostrar un compromiso real con la soberanía del territorio mediante la asignación de partidas presupuestarias acordes a la magnitud del desafío. Sauerbaum desnudó la incoherencia de los legisladores que exigen mano dura en las fronteras pero que el año pasado aprobaron escasos 4 mil millones de pesos para deportaciones, una cifra insignificante con la que apenas se financia el retorno de 2 mil personas.
Frente a las críticas de los sectores que promueven fronteras abiertas, el director nacional destacó los avances tangibles obtenidos gracias a la implementación de la política de seguridad del Plan Escudo Fronterizo. Este programa de control territorial ha permitido desplegar mayores recursos tecnológicos y contingente militar en las zonas limítrofes, logrando una reducción sustancial en el ingreso de bandas clandestinas y migrantes sin documentación obligatoria.
(Con información de BioBioChile y Agencia UNO)