El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha autorizado la liberación de 346 millones de dólares pertenecientes a Venezuela para respaldar las tareas urgentes de recuperación y reconstrucción tras los destructivos terremotos del pasado 24 de junio. El anuncio detalla que estos recursos líquidos de disposición inmediata se destinarán a apoyar a las miles de familias afectadas en materia de vivienda, infraestructura vial y restitución de servicios públicos esenciales.

El acceso a esta partida financiera se concretó tras conversaciones directas con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. De acuerdo con las precisiones ofrecidas por la portavoz del organismo, Julie Kozack, los fondos adjudicados corresponden al "tramo de reserva" que la nación mantiene en la institución, el cual constituye una fuente de liquidez de fácil acceso para atender emergencias humanitarias derivadas de catástrofes. Esta vía difiere de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que permanecen retenidos en el ente financiero y que ascienden a unos 4.500 millones de dólares.
El tramo de reserva asignado posee la característica de ser de disponibilidad inmediata, una condición que el organismo multilateral consideró indispensable para asegurar el flujo de ayuda hacia los sectores civiles más vulnerables. Desde la sede del Fondo en Washington se enfatizó que el uso de estos activos se limitará estrictamente al alivio de las necesidades básicas urgentes de la población afectada.

El restablecimiento de los canales financieros entre el país y el FMI se produce luego de que ambas partes reanudaran formalmente sus relaciones bilaterales el pasado mes de abril, las cuales se encontraban suspendidas desde el año 2019. El avance en los procedimientos técnicos con el organismo multilateral coincide con otras solicitudes internacionales presentadas en Europa para captar capitales de reconstrucción, entre las que destaca el requerimiento formal enviado al rey Carlos III del Reino Unido para destrabar el oro depositado bajo custodia del Banco de Inglaterra.
La devastación material se concentra principalmente en la región costera de La Guaira y en zonas adyacentes a la capital, donde comunidades enteras perdieron sus medios de subsistencia y se contabilizan inicialmente 25.000 viviendas con requerimientos de sustitución o reparaciones estructurales mayores. Actualmente, 17.907 ciudadanos permanecen albergados en refugios improvisados dentro de escuelas y estadios, mientras que otras 21.235 personas han sido reubicadas temporalmente en 107 campamentos transitorios para atender el impacto directo del desastre sobre 128.324 familias venezolanas.
(Con información de EFE y Deutsche Welle)