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Global Empowerment Mission proyecta un plan de asistencia de cinco años para reconstruir La Guaira tras el sismo

Con el respaldo de la Administración de Donald Trump y la Iglesia católica, la ONG norteamericana despliega ayuda humanitaria directa para miles de familias damnificadas

Global Empowerment Mission proyecta un plan de asistencia de cinco años para reconstruir La Guaira tras el sismo
Global Empowerment Mission.

La organización humanitaria estadounidense Global Empowerment Mission (GEM) ha anunciado el despliegue de un plan de asistencia continua con una proyección de cinco años para atender la severa crisis humanitaria que atraviesa el norte de Venezuela. La iniciativa surge como respuesta directa al doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió la costa caribeña el pasado 24 de junio, ensañándose en el estado de La Guaira. La ONG cuenta con el respaldo estratégico y financiero de la Administración del presidente Donald Trump y la cooperación logística en el terreno de la Iglesia católica.

En esta primera fase de emergencia, los equipos de la organización civil se han enfocado en la distribución masiva de suministros esenciales en al menos 11 comunidades vulnerables de la región costera, habiendo ingresado al territorio apenas tres días después del desastre natural. Los cargamentos despachados incluyen cajas de alimentación con rubros proteicos y carbohidratos, kits de higiene personal, fórmulas para lactantes, generadores eléctricos de respaldo y carpas de alta resistencia para pernocta. La meta operativa fijada por la dirección de la misión consiste en abastecer a 5.000 familias diarias, lo que se traduce en un beneficio directo para unas 20.000 personas cada jornada.

El director para América Latina de Global Empowerment Mission, Luis Velásquez, coordinó personalmente las jornadas de entrega en la parroquia Caraballeda, donde enfatizó que la presencia de la organización responde a una planificación a largo plazo y no a una intervención efímera. Velásquez puntualizó que las carencias del litoral van más allá de la emergencia inmediata, debido a la parálisis económica total y la pérdida de ingresos en una población que carece de redes de protección social efectivas tras el colapso de la infraestructura habitacional y comercial.

Global Empowerment Mission.
”Lo que pretendemos es quedarnos aquí durante cinco años apoyando a la población más damnificada, particularmente en La Guaira, que es donde más se ha tocado el terremoto. Mientras haya vida, hay esperanza y esta crisis es una gran oportunidad para pensar, para reinventarse, para luchar”, afirmó Velásquez.

La estrategia contempla una evolución progresiva de sus operaciones hacia la autonomía económica de la región afectada a partir del próximo mes de agosto. Más allá de la asistencia alimentaria, los técnicos de la misión iniciarán la reconstrucción física de viviendas y el reemplazo de estructuras residenciales críticas como ventanales y cerramientos de seguridad. Paralelamente, se pondrán en marcha proyectos de reactivación en los sectores agrícola, industrial y comercial, orientados a reconstruir el tejido productivo local e incorporar a los damnificados a nuevas dinámicas laborales formales.

El impacto del movimiento telúrico ha desarticulado por completo los motores económicos del litoral venezolano, tradicionalmente dependientes del turismo y el comercio informal en las zonas balnearias frecuentadas por los habitantes de Caracas. Testimonios de residentes locales recabados en los centros de acopio, como los de Yelitza Serrano y Andreína Albarrán, reflejan el grado de desamparo de familias que hoy duermen a la intemperie por el riesgo inminente de desplome de sus hogares. Las afectadas manifestaron su profundo agradecimiento hacia la gestión de los Estados Unidos y exhortaron al resto de la comunidad internacional a imitar el modelo de eficiencia y solidaridad norteamericano ante la inacción de los estamentos locales.


(Con información de EFE y Banca y Negocios)

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