La gestión del Gobierno de izquierda en España vuelve a quedar bajo la sombra de la sospecha tras revelarse que más de 30 millones de euros, donados por la solidaridad de los ciudadanos para los afectados por la DANA de octubre de 2024, permanecen en un limbo administrativo. A pesar de que la cuenta "Donaciones DANA" fue creada por el Tesoro Público para canalizar la ayuda de forma "rápida y segura", más de un año después nadie sabe con certeza si un solo euro ha llegado realmente a las familias que lo perdieron todo en Valencia. La falta de transparencia del Ejecutivo de Pedro Sánchez ha obligado incluso al Consejo de Transparencia a intervenir para exigir que se rinda cuentas sobre este capital.
🇪🇸‼️ | En octubre del 2024, Valencia sufrió una dana histórica. La tragedia recorrió el mundo y despertó el espíritu de solidaridad más profundo en los españoles, que no dudaron en donar dinero a una cuenta abierta presentada por Pedro Sánchez. La cuenta fue creada en noviembre… pic.twitter.com/at268kMjzr
— UHN Plus (@UHN_Plus) March 18, 2026
Según datos obtenidos por el diario THE OBJECTIVE, el saldo de la cuenta alcanzó los 30.059.766,60 euros hasta principios de marzo de 2026. La mayor parte de este dinero, más de 30 millones, proviene de organizaciones que confiaron en las instituciones del Estado para gestionar la reconstrucción. Sin embargo, cuando se solicita el desglose de los gastos o el destino final de los fondos, el Ministerio de Economía, dirigido por Carlos Cuerpo, se limita a ofrecer respuestas parciales y balones fuera, alegando que no disponen de un registro detallado de los donantes ni de cómo se ha ejecutado ese presupuesto.
"Un año después, nadie sabe nada del dinero de la cuenta de donaciones que abrieron en el Tesoro Público", denunció la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Susana Camarero, evidenciando el malestar por el abandono financiero del Gobierno central hacia la región afectada.
Esta opacidad no es un error de gestión, sino una estrategia deliberada de obstrucción. Ante las solicitudes de información, el Ministerio de Economía optó por "desdoblar" las peticiones y trasladar la responsabilidad al Ministerio de Hacienda, creando un laberinto burocrático que impide a los donantes saber qué se ha hecho con su sacrificio. Mientras los ciudadanos se movilizaban bajo el lema "Solo el pueblo salva al pueblo" ante la evidente inacción institucional de los primeros días de la tragedia, el Estado se apresuraba a captar fondos que hoy parecen estar retenidos en las cuentas operativas del Banco de España sin un destino claro de reconstrucción.