El golfista estadounidense Tiger Woods regresó a Suiza este fin de semana tras completar un programa de rehabilitación en Florida, en medio del proceso legal que enfrenta por conducir bajo los efectos de sustancias. El deportista deberá comparecer ante los tribunales norteamericanos el próximo 7 de julio, fecha fijada para la primera audiencia del caso derivado de un choque automovilístico ocurrido en marzo.

El rastreador de vuelos Celebplanes constató que el avión privado del atleta despegó desde el aeropuerto de Stuart el sábado por la noche y aterrizó en territorio helvético al día siguiente.
El expediente penal contra el ganador de 15 torneos grandes se abrió formalmente tras un incidente vial en el que su camioneta Land Rover impactó contra un camión de limpieza. Aunque el control inicial de alcoholemia arrojó un resultado de cero, el deportista se negó a suministrar una muestra de orina requerida por los oficiales en la escena. El informe de la policía de Florida detalló que el conductor manifestaba signos evidentes de desorientación, pupilas dilatadas y portaba dos pastillas de hidrocodona en su vestimenta al momento del arresto.
La situación procesal del atleta sumó una nueva disposición el pasado 12 de mayo, cuando un juez de la causa ordenó la recolección de sus registros médicos recientes. La medida judicial obliga a la defensa a entregar el historial de recetas de medicamentos emitidas a nombre de Woods para evaluar las sustancias presentes en su organismo durante el accidente. El equipo legal del multicampeón del Masters de Augusta formalizó una declaración de inocencia respecto a los cargos de daños a la propiedad y desacato a las pruebas legales.

El traslado del deportista coincide con el anuncio de su pareja, Vanessa Trump, quien reveló en sus plataformas digitales que fue diagnosticada con cáncer de mama. Trump, quien mantiene un vínculo sentimental con el golfista desde marzo de 2025, calificó públicamente a su compañero como un pilar fundamental de apoyo durante las semanas de tratamiento. La pareja alternó su estancia entre Zúrich y el estado de Florida durante el último mes, coordinando los traslados aéreos con los requerimientos de la clínica de desintoxicación.
El historial médico del atleta incluye múltiples intervenciones quirúrgicas de espalda y extremidades inferiores a raíz de accidentes automovilísticos severos sufridos en temporadas previas. Estas limitaciones físicas han mantenido al deportista alejado de las competencias oficiales del PGA Tour desde el Abierto Británico celebrado en la temporada de 2024. Los patrocinadores y el entorno del circuito profesional observan la evolución de la causa judicial debido al impacto que las sanciones económicas o restrictivas tendrían en su carrera.
El tribunal de Florida ratificó que la documentación médica requerida mantendrá un carácter confidencial y no será expuesta a los registros de acceso público del condado. El entorno del deportista coordina la estrategia de defensa para asegurar su retorno obligatorio a los Estados Unidos a comienzos de julio y cumplir con las citaciones del magistrado a cargo.
(Con información de Infobae)