El huracán Lowell azota las islas occidentales del archipiélago con vientos devastadores de hasta 177 kilómetros por hora. La tormenta provocó marejadas extremas con olas gigantescas de seis a nueve metros de altura en el condado de Kauai. Las autoridades mantienen activas las máximas alertas meteorológicas ante el inminente riesgo para la población civil.
El gobernador de la entidad decretó el estado de emergencia general para liberar fondos y activar la Guardia Nacional. El núcleo del ciclón avanzó peligrosamente sobre Niʻihau generando condiciones destructivas que se prolongarán durante varias jornadas. La intensa fuerza de las ráfagas causó el cierre de aeropuertos, escuelas públicas y rutas principales.
Las precipitaciones acumuladas podrían alcanzar los cuarenta centímetros provocando peligrosos deslizamientos de tierra en terrenos montañosos. Varios ríos llegaron a niveles críticos de desbordamiento amenazando con anegar zonas bajas y poblados costeros. Las autoridades solicitaron urgentemente a los residentes refugiarse en sus hogares y acatar las órdenes de evacuación.
En la isla de Oahu persistirán intensas condiciones de tormenta tropical con ráfagas capaces de derribar el tendido eléctrico. Los vientos generan un escenario propicio para eventuales tornados en las áreas bajo advertencia oficial. El Servicio Nacional de Meteorología advirtió sobre corrientes marinas extremadamente peligrosas en todo el litoral.
El fenómeno alcanzó la categoría cinco antes de debilitarse ligeramente durante su desplazamiento por el océano Pacífico. La intensificación de estos ciclones responde a las elevadas temperaturas oceánicas registradas por el fenómeno de El Niño. La tormenta se suma a una cadena de eventos climáticos severos que afectaron la región recientemente.
El Departamento de Transporte canceló la totalidad de las operaciones en el aeropuerto de Lihue hasta nuevo aviso. Los equipos de emergencia realizan inspecciones en las pistas para evaluar los daños causados por el impacto del viento. La medida busca reducir el tráfico en rutas para facilitar las labores de rescate y asistencia.
La Agencia de Gestión exhortó a la población a acopiar provisiones esenciales de agua, alimentos y medicamentos de reserva. Las brigadas de auxilio permanecen desplegadas para atender contingencias asociadas a las severas inundaciones en el archipiélago. La prevención comunitaria resultará determinante para minimizar el impacto de la catástrofe natural.
(Con información de AP)