El incendio forestal declarado en el municipio de Burgohondo, provincia de Ávila, ha alcanzado las 50.000 hectáreas calcinadas, una cifra que lo sitúa como el mayor fuego registrado en la historia de España. El avance del siniestro superó la marca máxima previa, registrada en agosto de 2025 en Larouco, Quiroga y Oencia, donde las llamas arrasaron 37.765 hectáreas. Las autoridades de Protección Civil y Emergencias informaron este domingo que la crisis se gestiona de forma unificada en el eje del centro peninsular debido a la proximidad de los frentes.

En conjunto, las llamas que asolan zonas de la sierra oeste de la Comunidad de Madrid, Ávila y Toledo abarcan un perímetro aproximado de 280 kilómetros con 77.000 hectáreas calcinadas en total. La magnitud de los fuegos simultáneos en la zona central, sumada a otro foco activo en la Vall d'Uixó (Castellón) que ha destruido 4.300 hectáreas, ha obligado a declarar la situación de interés nacional. El balance de 2026 sitúa la superficie quemada en el país por encima de las 152.000 hectáreas, sextuplicando los datos del año anterior.
La severidad de los focos ha tenido un alto impacto sobre la población civil, acumulando más de 110.000 ciudadanos afectados entre evacuados y confinados en sus viviendas. En la zona central, más de 59.000 personas han sido desalojadas de forma preventiva, mientras que en Castellón otras 16.000 debieron abandonar sus hogares o instalaciones asistenciales. El presidente socialista, Pedro Sánchez, confirmó que el próximo Consejo de Ministros aprobará la declaración de zona gravemente afectada para los territorios golpeados por los incendios.

Respecto al origen del incendio en Burgohondo, efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil procedieron a la detención de un individuo y mantienen investigada a una segunda persona por un delito de incendio forestal. Las pesquisas de los agentes indican que las llamas se desencadenaron por una chispa provocada al utilizar maquinaria pesada en una superficie forestal durante una jornada de condiciones meteorológicas adversas. La Junta de Castilla y León anunció que se personará como acusación en el procedimiento judicial.
Las labores de control y extinción continúan desplegadas sobre el terreno con la intervención de cuadrillas autonómicas, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y medios aéreos de varias administraciones. A pesar de que las condiciones nocturnas permitieron contener el avance de algunos flancos en Ávila y Madrid, los mandos operativos insisten en mantener la máxima precaución ante el riesgo de reavivamiento en los puntos perimetrales.
(Con información de EFE y El Economista)