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El Kremlin desata un feroz bombardeo contra Kiev: 20 muertos y casi un centenar de heridos

Rusia lanzó una masiva oleada de misiles balísticos y drones que destruyó zonas residenciales de la capital ucraniana. El presidente Volodimir Zelensky acortó su gira oficial por Irlanda tras advertir la preparación de la brutal embestida ordenada por Vladimir Putin

El Kremlin desata un feroz bombardeo contra Kiev: 20 muertos y casi un centenar de heridos
REUTERS/ARCHIVO

Rusia lanzó una masiva e indiscriminada oleada de misiles balísticos acompañados de drones contra Kiev, provocando al menos 20 muertos y unos 90 heridos en la madrugada de este jueves. El brutal bombardeo perpetrado por las fuerzas de Moscú destruyó por completo un edificio residencial en el distrito de Darnytskyi y causó estragos en un centro médico del distrito de Shevchenkivskyi. Según el último reporte oficial del alcalde Vitali Klitschko, los equipos de emergencia ejecutan a contrarreloj una intensa operación de búsqueda y rescate entre los escombros para hallar sobrevivientes de la agresión del régimen de Vladimir Putin.

La devastación en la capital se desató pocas horas después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, advirtiera desde Dublín que la inteligencia militar detectó que el Kremlin preparaba un ataque masivo de larga duración. Ante la inminencia del peligro, el mandatario debió suspender de urgencia su visita diplomática a Irlanda para regresar al territorio y coordinar la respuesta defensiva nacional. Mientras las sirenas antiaéreas resonaban en la metrópoli, miles de ciudadanos con niños y mascotas huyeron despavoridos para resguardarse en los túneles y estaciones de metro habilitadas como búnkeres subterráneos.

REUTERS/ARCHIVO

De acuerdo con el parte técnico de la Fuerza Aérea ucraniana, el ejército agresor empleó un total de 496 drones de fabricación iraní y 74 misiles contra Ucrania, incluidos 24 proyectiles balísticos avanzados. El sistema de defensa aérea del país logró neutralizar 476 aeronaves no tripuladas y 48 cohetes guiados, demostrando una notable resistencia operativa en el frente. Sin embargo, las autoridades militares reconocieron que solo cuatro de los misiles balísticos rusos —los componentes más letales y difíciles de interceptar del arsenal enemigo— pudieron ser derribados antes de causar impactos directos.

La magnitud de la ofensiva del Kremlin provocó la inmediata movilización de la OTAN en la frontera oriental, donde el Comando Operacional de las Fuerzas Armadas de Polonia ordenó el despliegue de su aviación militar para proteger su espacio aéreo soberano. Periodistas internacionales presentes en Kiev testificaron haber escuchado más de una docena de potentes estallidos y documentaron cómo una segunda detonación en el centro de la ciudad esparció escombros peligrosos sobre el personal de bomberos. Entre el centenar de afectados civiles, se confirmó que cinco trabajadores de salud resultaron heridos.

Este recrudecimiento de la violencia coincide con un exhaustivo informe emitido por el estadounidense Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), el cual revela que la invasión ya acumula dos millones de bajas militares totales. El análisis estratégico detalla que las fuerzas armadas de Moscú han absorbido la mayor porción de las pérdidas de vidas humanas en los más de cuatro años de campaña. Paralelamente, los continuos esfuerzos políticos coordinados por Washington para mediar un cese del fuego definitivo no han prosperado debido a la postura intransigente del dictador ruso.

Los bomberos trabajan en el lugar donde se encuentra un edificio de apartamentos dañado durante un ataque con misiles y drones rusos, en el marco de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, en Kiev (Ucrania), el 2 de julio de 2026 (REUTERS)

Como contraofensiva a la agresión, Kiev intensificó sus ataques de largo alcance golpeando con éxito la refinería de petróleo de Ufa, ubicada a 1.300 kilómetros de la frontera. La planta petrolera, considerada una infraestructura energética vital para el abastecimiento de lubricantes de la Federación Rusa, sufrió severos destrozos que debilitan la logística de guerra de Moscú. Zelensky reivindicó la precisión de sus tropas y confirmó una incursión paralela contra una fábrica de componentes para misiles en Penza, ratificando una exitosa estrategia de asfixia económica.

La exitosa campaña de demolición de la infraestructura energética ejecutada por las fuerzas ucranianas ha desatado una inusual crisis de combustible que golpea con dureza la vida cotidiana de la población rusa. El propio Vladimir Putin tuvo que admitir públicamente ante los medios locales la escasez de hidrocarburos, el desabastecimiento de ciertos octanajes y las extensas colas de automovilistas en las gasolineras del país. Con estas acciones de represalia justas, Ucrania busca forzar al Kremlin a comprender que debe poner fin definitivo a su sangriento e injustificado conflicto de expansión territorial.


(Con información de AFP)

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