Según los datos aportados por los propios responsables de librerías especializadas que participan estos días en la Feria del Libro de Madrid, España se ha convertido formalmente en el país del mundo que más literatura elabora y distribuye sobre la temática LGTBIAQ+. Esta proliferación, evidencia cómo las estructuras de edición y las grandes cadenas de distribución han asumido estas temáticas como un rentable nicho de mercado y una herramienta de normalización ideológica.
La fundadora de la librería Berkana, Mili Hernández, confirmó en declaraciones a la agencia EFE el desmesurado crecimiento de este sector en el territorio nacional. Hernández sostuvo que en la actualidad existen más editoriales dedicadas en exclusiva a esta materia en España que en Estados Unidos y cualquier país. Con el paso de los años, este tipo de activismo comercial se ha expandido a otros puntos de la capital, sumando establecimientos como Mary Read en el barrio de Lavapiés, un espacio autodenominado transfeminista y queerfundado en 2021.
El modelo de negocio, originalmente confinado a pequeños reductos de militancia, ha sido completamente absorbido por los grandes conglomerados editoriales del país. Estas multinacionales han integrado la literatura de corte progresista en sus catálogos principales al detectar una corriente comercial sumamente lucrativa que permite rentabilizar las modas políticas del momento.

La mercantilización de estas identidades ha sido reconocida por los propios promotores de la iniciativa. Desde el sector especializado se admite sin ambages que la masiva producción actual responde a motivaciones estrictamente financieras por parte de las grandes firmas de distribución, las cuales aprovechan el auge de las redes sociales para colocar productos narrativos con independencia de su calidad literaria. Ante esta saturación de las estanterías, los libreros del colectivo instan a los autores a aprovechar los cuantiosos recursos económicos de las grandes corporaciones antes de que el fenómeno comercial pierda fuerza en la opinión pública.
"A todas las autoras que conozco que han tenido la suerte de fichar por una editorial grande, lo que les digo es 'sácales las tripas', porque el 'boom' pasará y dejarán de editar tanto. Hay que aprovecharlo", reconoció Óscar Romero, cofundador de la librería Mary Read.
Se nsisten en mantener activos estos reductos comerciales como plataformas de propaganda política en la vía pública, asumiendo que el mero hecho de mantener abiertas sus puertas representa una victoria frente a los sectores conservadores que defienden la familia tradicional y cuestionan la constante promoción de estas agendas en los espacios públicos y educativos. la conversión de España en la mayor factoría de contenidos LGTBIAQ+ confirma la urgencia de promover alternativas culturales que rescaten el rigor literario y los valores fundamentales frente a las imposiciones del mercado globalista.
(Con información de EFE)