El pleno del Parlamento Europeo aprobó este miércoles el nuevo Reglamento de Retornos. La normativa, diseñada expresamente para simplificar y acelerar la expulsión de ciudadanos extracomunitarios en situación irregular, recibió luz verde con 418 votos a favor, 218 en contra y 30 abstenciones. El texto definitivo consagra legalmente la posibilidad de deportar y confinar a los inmigrantes sin derecho a asilo en "centros de retorno" ubicados fuera del territorio de la Unión Europea.
🇪🇺‼️| En una sesión intensa, el Parlamento Europeo aprobó la Directiva de Retorno. Eso significa caminos más fáciles hacia la deportación masiva de migrantes ilegales. Además permite la creación de centros de deportación fuera de la UE. pic.twitter.com/rA88Ni1cgn
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 17, 2026
La creación de estas bases de devolución en naciones aliadas ajenas a la UE sigue la doctrina logística que Italia intentó ensayar en Albania durante el año 2024. Según el reglamento ratificado, los Estados miembros quedarán plenamente facultados para trasladar a los extranjeros con orden de expulsión (con la única excepción de los menores no acompañados) a campamentos de gestión exterior situados en el territorio de un tercer país que acepte acogerlos mediante convenios bilaterales. Actualmente, potencias del bloque como Alemania, Austria, Dinamarca, los Países Bajos y Grecia ya se encuentran negociando de forma conjunta con terceras naciones para activar estas infraestructuras de control de manera inmediata.
La nueva legislación impone un régimen de obligaciones para los inmigrantes en situación ilegal, decretando de forma explícita el deber absoluto de cooperar con las autoridades locales encargadas de los expedientes. Con el fin de erradicar de raíz el riesgo de fuga o neutralizar posibles amenazas a la seguridad nacional, las judicaturas y administraciones europeas podrán dictar la detención preventiva de los irregulares. Los plazos máximos de reclusión administrativa se endurecen, permitiendo una privación de libertad de hasta 24 meses continuos, prorrogables por seis meses adicionales si las circunstancias del proceso o el nivel de cooperación con el país de origen así lo ameritan.

Para proteger la efectividad de los procesos de repatriación, el marco regulatorio incorpora un nuevo paquete de medidas de investigación. Las agencias policiales de los Estados miembros contarán con el aval legal para ejecutar registros personales detallados, inspecciones de viviendas y otras propiedades pertinentes bajo autorización previa. De igual manera, se autoriza la incautación temporal y el peritaje técnico de efectos personales y dispositivos electrónicos como teléfonos móviles y ordenadores, herramientas consideradas clave por la inteligencia europea para verificar las verdaderas identidades y trayectorias de los flujos migratorios.
"Europa ha cumplido. Los ciudadanos esperan, con razón, que quienes no tienen derecho a quedarse regresen a sus países de origen. Después de casi veinte años de bloqueo institucional, la Unión va a contar con medidas de retorno eficaces, realistas y rigurosas. El retorno es la pieza final del sistema europeo de gestión migratoria, y estoy orgulloso de ponerla en su lugar", sentenció el eurodiputado neerlandés Malik Azmani, ponente principal y responsable de la tramitación del texto legal.
Tras superar esta votación en la Eurocámara, el texto del Reglamento de Retornos deberá ser adoptado formalmente de manera definitiva por el Consejo de ministros de Interior de la UE antes de su publicación en el Diario Oficial. Para acelerar el blindaje fronterizo, el bloque determinó que las cláusulas relativas a los centros de retorno exterior, las evaluaciones de edad y las dimensiones internacionales se aplicarán de forma inmediata, mientras que el resto de las disposiciones operativas entrarán en vigor en un plazo de 12 meses, marcando el inicio de una era de restricciones máximas y tolerancia cero a la ilegalidad en el suelo comunitario.
(Con información del Parlamento Europeo y RTVE)