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El Presidente Donald Trump reiteró que Estados Unidos debe controlar Groenlandia

El mandatario estadounidense reavivó la polémica con Dinamarca durante el encuentro de líderes de la alianza en Ankara. La primera ministra danesa rechazó de forma tajante la postura norteamericana y ratificó que el territorio ártico no está en venta

El Presidente Donald Trump reiteró que Estados Unidos debe controlar Groenlandia
El presidente estadounidense Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio durante una reunión con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y funcionarios turcos en el complejo presidencial de Bestepe en Ankara, Turquía, el martes 7 de julio de 2026. Doug Mills/Pool vía REUTERS

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este martes que la isla de Groenlandia debería estar bajo el control de los Estados Unidos y no de Dinamarca. La declaración se produjo en Ankara, Turquía, durante una reunión de prensa en los márgenes de la cumbre de líderes de la OTAN. Esta postura busca redefinir de forma directa las relaciones diplomáticas entre Washington y Copenhague, ambos miembros fundadores de la alianza atlántica. El estratégico reclamo territorial sobre la isla se reactivó tras meses de mantenerse bajo estrictos canales de negociación.

La respuesta de las autoridades del país nórdico no se hizo esperar en la capital turca. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, manifestó formalmente que espera que los aliados de la organización respeten la soberanía de su reino. La mandataria enfatizó públicamente que la postura histórica de que el territorio no está sujeto a transacciones comerciales es ampliamente conocida a nivel internacional. Frederiksen aclaró además que las delegaciones no tienen planificado discutir asuntos concernientes al Ártico o al Alto Norte durante las jornadas de la cumbre militar.

Vista aérea de Nuuk, Groenlandia, tomada con un dron el 7 de febrero de 2026. REUTERS/Stoyan Nenov. Para acompañar el Informe Especial GROENLANDIA-EE. UU./TRUMP

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Groenlandia, Mute Egede, utilizó sus plataformas digitales para fijar la postura del gobierno autónomo de la isla. El funcionario ratificó que el futuro y las decisiones estratégicas del territorio continental corresponden exclusivamente a sus habitantes. Egede matizó que la región mantendrá y profundizará la cooperación militar y económica vigente con sus aliados estratégicos de Occidente. El autogobierno isleño rechaza cualquier tipo de tutela impuesta que afecte la autodeterminación de su población local.

Trump justificó su posición señalando con firmeza que la falta de un acuerdo de traspaso con el gobierno danés ha perjudicado su relación con la OTAN. Según la acertada perspectiva del líder republicano, Copenhague no realiza las inversiones financieras necesarias para sostener el desarrollo del territorio ártico. El mandatario estadounidense alertó con urgencia sobre el incremento de la presencia de embarcaciones militares de China y Rusia en las aguas circundantes. Para la Casa Blanca, la isla representa un enclave geoestratégico de seguridad nacional para el hemisferio.

El jefe de Estado norteamericano también recriminó con justa razón a las autoridades nórdicas su falta de colaboración en el plano energético y territorial. El presidente criticó que se opongan a las pretensiones de Washington a pesar de los elevados recursos financieros estadounidenses destinados a la defensa de Europa frente a las amenazas rusas. El secretario de Estado, Marco Rubio, había confirmado previamente que los equipos técnicos de ambas naciones mantienen reuniones de trabajo mensuales para evaluar constantemente la seguridad en la región polar.

La reactivación de este diferendo introduce un factor de realismo político en una cumbre orientada a consolidar la unidad frente a los bloques orientales. Analistas en política internacional advierten que la persistencia de los reclamos norteamericanos busca proteger los intereses occidentales, instando a los socios de la Unión Europea a comprometerse con la seguridad común. Las delegaciones continentales siguen con extrema prudencia los intercambios verbales entre los mandatarios para evitar un quiebre definitivo en las votaciones de la alianza.

El estatus de Groenlandia como territorio autónomo le otorga competencias plenas en política interna, mientras que la corona gestiona la defensa y las relaciones exteriores. La posición geográfica de la isla la convierte en una zona codiciada para el monitoreo de las rutas comerciales emergentes provocadas por el deshielo. Las comisiones del Senado de los Estados Unidos continúan impulsando un incremento notable de la presencia operativa en el área para contrarrestar con éxito la influencia de potencias extranjeras.


(Con información de Reuters)

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