El presidente electo de Colombia, el abogado y empresario Abelardo de la Espriella, anunció una reforma en su estrategia de comunicaciones. A través del Comunicado 125 emitido por su equipo de prensa, se notificó que, con efecto inmediato, toda la información oficial del gobierno entrante quedará concentrada de forma exclusiva en dos únicos portavoces: el jurista Miller Soto Solano y la periodista Carolina Gómez Sánchez.

La decisión del mandatario electo, quien se alzó con la victoria en la segunda vuelta electoral del pasado junio bajo las banderas del movimiento de derecha Defensores de la Patria, rompe con los esquemas de comunicación tradicionales en el país. Según el documento institucional, este filtro informativo tiene como finalidad robustecer el control de la narrativa estatal para garantizar un flujo de datos organizado, transparente y coherente. El nuevo modelo unificará los pronunciamientos del presidente, de los once ministros ya designados (entre los que destacan Rodrigo Lara Restrepo en Interior y el académico Omar Bula Escobar en Cancillería) y de todas las entidades del orden nacional.
El nuevo equipo de portavoces combina perfiles con amplia formación técnica y experiencia en la esfera pública. Miller Soto Solano es abogado, docente universitario y doctor en Derecho y Economía de la Empresa por la Universidad de Verona (Italia), habiéndose desempeñado previamente como concejal de Barranquilla y asesor del Ministerio del Interior. Por su parte, Carolina Gómez Sánchez, comunicadora originaria de Arauca y desplazada por la violencia, cuenta con una sólida trayectoria en el ecosistema informativo tras ejercer casi seis años como presentadora y productora en el canal televisivo Red+ Noticias y dirigir la Cámara Colombo-Israelí. Con su designación, Gómez abandonará el ejercicio periodístico activo para asumir una función de carácter netamente institucional.

La implementación de este canal único de comunicación no se limitará al actual periodo de transición, sino que se proyecta como una política fija a partir del próximo 7 de agosto, fecha en la que el nuevo Ejecutivo asumirá formalmente las riendas de la Casa de Nariño para el periodo constitucional 2026-2030. De hecho, el anuncio coincide con la solicitud formal del presidente electo al Congreso para evaluar la viabilidad jurídica de desplazar de forma inédita el acto de posesión presidencial desde la tradicional Plaza de Bolívar de Bogotá hacia un cuartel militar en Popayán, capital del convulso departamento del Cauca.
Esta centralización informativa se produce además en un momento de máxima fricción política en el país. El proceso de empalme formal entre la administración saliente del presidente izquierdista Gustavo Petro y el equipo de De la Espriella se encuentra actualmente congelado, luego de que el mandatario saliente cuestionara públicamente la legitimidad del proceso electoral y de los resultados validados por la Registraduría Nacional, lo que motivó la interrupción de las reuniones de empalme por parte del gobierno entrante.
(Con información de EFE, La FM Colombia)