El primer ministro socialista del Reino Unido, Andy Burnham, afirmó públicamente que Rusia interfirió en el referéndum sobre el Brexit de 2016, convirtiéndose en el primer jefe de gobierno británico en asegurar abiertamente la existencia de pruebas sobre la injerencia de Moscú.
Durante una entrevista concedida al pódcast The Rest Is Politics, el izquierdista señaló que tras llegar a Downing Street consultó sobre el asunto y obtuvo una respuesta afirmativa, aunque evitó aportar detalles específicos, mecanismos o documentación que respalde su aseveración.
La declaración de Burnham representa un giro directo respecto a la postura mantenida por administraciones anteriores, como la del ex primer ministro Boris Johnson, quien sostuvo en 2020 que no existían evidencias de intervención rusa en el proceso electoral que definió la salida británica de la Unión Europea.
Asimismo, un informe publicado en 2020 por el Comité de Inteligencia y Seguridad del Parlamento británico determinó en su momento que las autoridades no habían podido establecer de manera concluyente si se produjo tal interferencia en la consulta que dividió al país por un margen de 52% contra 48%.
Burnham, quien asumió el cargo en julio y ha manifestado la posibilidad de considerar una eventual reintegración del país al bloque europeo en el futuro, utilizó sus declaraciones para advertir a los votantes de Francia y Alemania sobre supuestas operaciones de desestabilización política impulsadas desde el Kremlin.
Por su parte, el gobierno ruso ha negado reiteradamente estas acusaciones en el pasado, calificándolas de posturas marcadas por la confrontación, mientras que la embajada de Rusia en Londres no emitió comentarios inmediatos sobre las nuevas afirmaciones del Ejecutivo británico.
(Con información de Reuters)