La Duma Estatal de Rusia aprobó una legislación de emergencia que habilita al Banco Central de Rusia, al Sberbank y a la Asociación Rusa de Recaudación de Efectivo a crear sus propios sistemas de defensa aérea y a armar militarmente a su personal civil para repeler las incursiones enemigas. El presidente de la comisión de finanzas de la Cámara Baja del Parlamento, Anatoli Aksákov, confirmó que las instituciones financieras de la nación deberán asumir de su propio bolsillo la totalidad de los costos derivados de la compra, instalación y operación de estos complejos sistemas bélicos.

La drástica militarización del sector bancario privado se desató de forma inmediata tras un demoledor e histórico ataque contra la sede del Banco de Rusia en Sebastopol, ubicada en la península ocupada de Crimea. El gobernador local impuesto por el Kremlin, Mijaíl Razvozháev, admitió que el edificio de la principal entidad bancaria del país fue alcanzado de lleno por un misil hipersónico Storm Shadow de fabricación británica, desatando un incendio de grandes proporciones en las oficinas financieras.
La ofensiva aérea de las fuerzas de defensa ucranianas contra el entramado logístico de la federación se extendió durante toda la noche de manera simultánea en varias regiones estratégicas del sur del territorio ruso y los mares Negro y Azov. En la ciudad portuaria de Tuapsé, un avión no tripulado logró burlar las baterías estatales e impactó contra la terminal, desatando un incendio en la refinería petrolera local, un objetivo recurrente que ya ha registrado vertidos contaminantes previos.
De igual manera, las incursiones alcanzaron la localidad de Taganrog, donde dos civiles resultaron heridos tras un ataque con misiles dirigido a una planta de reparación de aviones, mientras que en Vorónezh se reportó otro incendio en el aeródromo militar 'Baltimore' tras el derribo de objetivos de alta velocidad.
A pesar de que el Ministerio de Defensa ruso se apresuró a difundir en la red social MAX que sus fuerzas de contrainteligencia aérea habían interceptado y aniquilado unos 140 drones ucranianos de ala fija sobre siete regiones, la destrucción en los complejos industriales demuestra la ineficacia de sus reportes oficiales. Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania reportó un sólido balance de resistencia en su propio territorio al derribar o desviar con éxito 150 de los 163 drones asesinos lanzados por los invasores rusos en una oleada de represalia.
La oleada de bombardeos coordinados por las fuerzas ucranianas también afectó la región fronteriza del norte en Cherníguiv, un área limítrofe con Rusia y el régimen aliado de Bielorrusia, donde los artefactos rusos dañaron una empresa maderera y una compañía de logística. Sin embargo, la atención internacional permanece concentrada en el decreto de Putin para armar a los cajeros y vigilantes de las entidades financieras, una medida de autoprotección forzada que los analistas interpretan como un síntoma inequívoco del debilitamiento del aparato estatal.
(Con información de Infobae, Reuters)