El rey Carlos III del Reino Unido envió este sábado un mensaje oficial de felicitación al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y al pueblo norteamericano, con motivo de la conmemoración del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de la nación norteamericana. La misiva, firmada bajo la rúbrica real de "Carlos R.", resalta la metamorfosis de los vínculos transatlánticos, describiendo la trayectoria bilateral como una evolución única que logró sanar las heridas de la guerra de emancipación de 1776 para dar paso a una de las alianzas políticas, militares y económicas más estrechas y productivas del mundo contemporáneo.
El monarca británico rememoró con orgullo la reciente visita oficial que realizó junto a la reina Camila a territorio estadounidense el pasado mes de abril, un viaje que les permitió participar de forma anticipada en las festividades del cuarto de siglo del gigante americano.

"Mi esposa y yo nos complace enviarles nuestras más sinceras felicitaciones a usted y al pueblo de los Estados Unidos de América con motivo del 250 aniversario de la independencia de su nación. Nos sentimos orgullosos y honrados de haber podido celebrar este aniversario tan especial durante nuestra visita en abril", manifestó el jefe de Estado británico.
La declaración de la Corona británica enfatizó que la conexión entre el Reino Unido y los Estados Unidos posee un alcance multidimensional sin parangón en la escena internacional. Carlos III precisó que esta unión se manifiesta de forma vital en sectores críticos como la seguridad hemisférica, la defensa estratégica, el libre comercio, la inversión de capitales, la investigación científica y el intercambio cultural.

"Juntos, afrontamos los retos de hoy y las oportunidades del mañana. Como dije en mi discurso ante las dos cámaras del Congreso, nuestras raíces compartidas son profundas y siguen siendo vitales", recalcó el rey.
El soberano británico atribuyó la solidez del eje Washington-Londres a una herencia inquebrantable de principios fundamentales, destacando que las dos potencias occidentales han forjado una relación cimentada en la confianza mutua, el respeto a la dignidad humana, la preservación de la libertad civil y la defensa irrestricta del Estado de derecho. Según el Palacio de Buckingham, estas directrices éticas no solo han permitido sortear los grandes desafíos bélicos y económicos del pasado, sino que constituyen el pilar fundamental que guiará las acciones de ambas potencias de cara al próximo cuarto de milenio.
El rey concluyó su pronunciamiento expresando una total confianza en que el vínculo cultural y afectivo que une a los ciudadanos de ambos lados del Atlántico se fortalecerá de manera indefectible con el paso del tiempo, extendiendo sus mejores votos de paz y éxito para el porvenir de la Unión americana durante las próximas centurias.
(Con información de la Casa Real Británica)