Un violento terremoto de magnitud 7,4 provocó la suspensión de las operaciones en diversos aeropuertos del occidente colombiano. La Aeronáutica Civil confirmó la interrupción del servicio técnico en las terminales de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. Las autoridades ordenaron la evacuación preventiva del personal mientras se realizan las inspecciones de seguridad.
Posteriormente, el organismo estatal añadió a la lista de afectadas a la terminal aérea Alfonso Bonilla Aragón de Cali. Asimismo, el aeropuerto de Popayán debió paralizar sus actividades por la presencia de ceniza volcánica. Los equipos de emergencia revisan las torres de control e infraestructura para garantizar un pronto retorno a la normalidad.
El Servicio Geológico Colombiano calificó la sacudida como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en la última década. El movimiento registró una profundidad superior a cien kilómetros con epicentro en el departamento del Chocó. El temblor se percibió con intensidad en naciones vecinas como Ecuador, Panamá y Venezuela.

En la terminal aérea de Rionegro se aplicaron protocolos de evacuación inmediata durante los primeros minutos del evento. Sin embargo, las autoridades locales levantaron las restricciones tras verificar que no existían riesgos estructurales graves. Las aerolíneas comenzaron a reprogramar los itinerarios afectados por el cierre temporal de las pistas.
Los reportes técnicos confirmaron la ocurrencia de varias réplicas de menor magnitud en las horas posteriores. La entidad científica atribuyó el origen del fenómeno tectónico a la subducción de la placa de Nazca bajo la Suramericana. Los especialistas mantienen el monitoreo continuo para advertir sobre posibles nuevos eventos sísmicos.
Desde la Presidencia de la República, el jefe de Estado Abelardo de la Espriella convocó al Comité Nacional para el Manejo de Desastres. El mandatario encabezó la evaluación técnica de daños junto a las directivas de la Ungrd. Las autoridades solicitaron a la población informarse únicamente a través de comunicados oficiales.

Pese a la severidad del impacto, los informes preliminares descartan víctimas mortales en las instalaciones aeroportuarias intervenidas. Los equipos de socorro continúan realizando peritajes sobre la infraestructura de transporte en todo el territorio nacional. La normalización del servicio quedará sujeta a los dictámenes de la autoridad aeronáutica.
(Con información de Infobae)