El Salvador se consolida como el destino turístico más dinámico y seguro de la región centroamericana al registrar la llegada de 2.5 millones de visitantes internacionales entre enero y junio del presente año. Los datos oficiales publicados este miércoles por el Ministerio de Turismo (Mitur) revelan un incremento del 28% en comparación con el mismo periodo del año pasado, pero el indicador más contundente es el extraordinario repunte del 103% frente al primer semestre de 2019.
Esta duplicación en el flujo de viajeros internacionales confirma el éxito rotundo del modelo de transformación nacional enfocado en el orden público, el libre mercado y la promoción de la inversión privada como motores de prosperidad. De acuerdo con el desglose estadístico del Mitur, el mercado regional y el norteamericano continúan liderando las llegadas al territorio nacional.

El 42% de los turistas provino de Guatemala, lo que equivale a 1.1 millones de personas; el 26% arribó desde los Estados Unidos con 653.000 viajeros, seguido por Honduras con un 19% (464.000 ciudadanos) y un 13% procedente del resto del mundo (315.000 visitantes). El perfil de los viajeros resalta por su alta rentabilidad para la economía local, ya que la estadía promedio se ubica entre las dos y las tres semanas, permitiendo una distribución orgánica de las divisas en la cadena de valor comercial que beneficia a hoteles, restaurantes, transportistas y artesanos.
"Superamos ya la mitad de la meta de los 4.2 millones de visitantes internacionales que tenemos proyectados para este año. Estamos muy contentos, pero es un gran reto mantener esa tendencia de crecimiento del sector", afirmó la ministra de Turismo, Morena Valdez.
La erradicación de las estructuras criminales y la recuperación del control territorial no solo devolvieron la tranquilidad a las familias salvadoreñas, sino que crearon el clima de estabilidad jurídica indispensable para que los inversores extranjeros pongan sus ojos en la nación. Sitios emblemáticos que antes eran inaccesibles hoy experimentan un auge comercial, demostrando que la seguridad ciudadana es la base fundamental para el florecimiento de la propiedad privada y el desarrollo empresarial.

En el ámbito de la infraestructura y expansión de mercados, el gobierno salvadoreño ejecuta una estrategia en alianza con la empresa privada para captar nuevos destinos de penetración, identificando a España como la puerta de enlace clave para conectar con el continente europeo. Los planes ministeriales contemplan la incorporación de nuevas aerolíneas internacionales, el establecimiento de franquicias hoteleras globales y el fortalecimiento de la infraestructura vial.
Paralelamente, el turismo interno muestra una solidez notable, con un reporte de 4.7 millones de personas (entre nacionales y extranjeros) que disfrutaron de los parques recreativos, reservas naturales y centros arqueológicos de la red pública. El dinamismo del sector se concentra con fuerza en polos de desarrollo emblemáticos como el circuito Surf City 1 y Surf City 2, las playas de occidente como Costa Azul y Barra de Santiago, y la tradicional Ruta de las Flores. No obstante, el Centro Histórico de San Salvador se erige como el epicentro cultural preferido por los visitantes globales, quienes acuden en masa a presenciar la profunda renovación arquitectónica y el ordenamiento urbano de la capital.
(Con información de Diario El Salvador y Última Hora El Salvador)