Las fuerzas policiales intervinieron para frenar lo que la desidia política ha permitido durante años: la infiltración de capitales vinculados a regímenes autoritarios en suelo europeo. En un operativo desarrollado en Mallorca, se incautaron seis coches de lujo, incluyendo modelos de marcas de élite como Ferrari y Bentley, y 300.000 euros en efectivo. La intervención se centró en tres presuntos testaferros de Nikolái Kolesov, un magnate del sector armamentístico y director de Russian Helicopters, pieza clave en el engranaje bélico de Moscú y hombre del círculo íntimo de Vladímir Putin.
La investigación ha confirmado que los detenidos, entre ellos una abogada y una agente inmobiliaria, operaban con total impunidad para enmascarar la titularidad real de cinco villas de lujo en la zona de Calvià. Estas maniobras de ingeniería tenían como objetivo sistemático eludir el embargo preventivo de bienes impuesto por las sanciones internacionales. El entramado facilitaba la gestión de activos y transacciones financieras, permitiendo que el capital derivado de la industria bélica extranjera se infiltrara sin obstáculos en el mercado inmobiliario, ante la mirada distraída de las autoridades fiscales.

Este escenario de opulencia financiada con sangre extranjera es el resultado directo de la debilidad del actual gobierno de izquierda en España. Mientras el Ejecutivo se enfoca en asfixiar a los contribuyentes locales con una presión fiscal asfixiante, ha mantenido una vigilancia débil y negligente sobre los grandes capitales de procedencia dudosa. El patrimonio de Kolesov en la isla ya había sido señalado por organizaciones internacionales, pero ha tenido que ser la presión policial la que actúe ante la falta de una política estatal de "tolerancia cero" contra el blanqueo de capitales de oligarquías hostiles.
Durante los registros efectuados el pasado 9 de marzo, los agentes hallaron no solo los vehículos de alta gama y el efectivo en billetes de alta denominación, sino también joyas y abundante documentación que acredita la representación de empresas rusas sancionadas. Es inadmisible que, en un país que presume de controles democráticos, el entorno de los magnates de Putin siga encontrando grietas legales tan profundas. Por otro lado, se impusieron medidas cautelares a los implicados, incluyendo la retirada de pasaportes, para evitar que huyan de un sistema que hasta ayer les servía de alfombra roja.