A escasas horas del cierre del plazo legal para el registro de candidaturas de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, el Partido Popular y Vox anunciaron un pacto de entendimiento estratégico en las listas al Senado que abarca un total de 23 provincias. La alianza busca contener la ofensiva electoral de la izquierda y asegurar la estabilidad de la mayoría absoluta del bloque constitucionalista y de centro-derecha en la Cámara Alta.
El acuerdo, presentado por el director de campaña popular, Miguel Tellado, y el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, establece concesiones mutuas y reajustes tácticos para optimizar el rendimiento del sistema de mayorías que rige la elección de senadores por listas abiertas:
- Renuncias del PP: Los populares no presentarán candidatura propia a la Cámara Alta en tres circunscripciones donde históricamente han registrado dificultades de representación: Guipúzcoa, Girona y Tarragona.
- Retirada total de Vox: La formación de Santiago Abascal renuncia a presentar listas al Senado en seis circunscripciones clave: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. En estos territorios, el PP integrará a un candidato independiente a propuesta de Vox en sus planchas oficiales.
- Candidaturas únicas de Vox: En otras 14 provincias (Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra,Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén) Vox presentará únicamente un candidato, facilitando que sus electores completen su papeleta marcando además a dos aspirantes del PP.
"Sentido de Estado" para proteger las instituciones frente al bloquismo
Desde la sede nacional del PP en la calle Génova, Miguel Tellado definió la negociación como una "buena noticia para la alternancia" fruto de la "generosidad y altura de miras" de ambas fuerzas.
"El entendimiento entre los dos partidos tiene el objetivo de proteger la mayoría del centro-derecha en el Senado frente a los movimientos de la izquierda radical para arrebatársela", remarcó el dirigente popular.
Por su parte, Ignacio Garriga subrayó que, pese a las diferencias ideológicas que mantienen ambas siglas, el "gesto" busca evitar la fragmentación del sufragio constitucionalista. Garriga enfatizó la necesidad de "expulsar a la organización de Sánchez de todas las instituciones" y cerrar el paso al bloque de investidura conformado por el PSOE y el Frente Amplio.
El impacto técnico en la Cámara Alta y el calendario del 29-N
El sistema electoral del Senado otorga habitualmente tres de los cuatro escaños en juego por provincia al partido más votado, penalizando severamente a las terceras fuerzas. Ante este escenario, la alianza neutraliza la división del electorado conservador y reacciona directamente al pacto de coalición suscrito por el PSOE y la extrema izquierda para la Cámara Alta.
En las 37 circunscripciones restantes de las 60 que conforman la votación directa para el Senado, ambas formaciones concurrirán con normalidad con sus respectivas marcas electorales. Con este movimiento relámpago, el bloque opositor busca garantizar un contrapeso legislativo e institucional ante la cita con las urnas del 29-N.
(Con información de EFE y El País)