Un juzgado de primera instancia e instrucción de Torrent (Valencia) ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el considerado "fundador e impulsor" de la plataforma subversiva Blocus España, arrestado este viernes en la localidad valenciana de Picanya.
De acuerdo con la información facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), la medida cautelar impuesta contra el joven (quien se jactaba de su liderazgo a través de canales de Telegram) contempla una restricción severa: se le prohíbe explícitamente el uso de computadoras, teléfonos móviles o cualquier dispositivo dentro del centro penitenciario que le otorgue acceso a redes sociales de cualquier clase.
El investigado afronta cargos iniciales por delitos de organización criminal, incitación a cometer desórdenes públicos, robos con fuerza en establecimientos comerciales y daños.
La detención de este individuo se enmarca en una macrooperación coordinada entre la Policía Nacional y la Guardia Civil que ha permitido el arresto de cinco personas en total, vinculadas directamente con la organización y convocatoria de disturbios, saqueos masivos y robos programados para este fin de semana en Valencia, emulando los altercados registrados previamente en Barcelona.
Desarticulación de células violentas y fabricación de explosivos
El cerco policial sobre estas redes de agitación urbana ha permitido neutralizar a los principales difusores de consignas delictivas en el territorio nacional. Entre los implicados destaca un menor de 17 años, considerado el creador de los canales de comunicación Blocus Vlc (quien ya cumple internamiento en un centro especializado por orden de la Fiscalía de Menores), así como un joven de 18 años detenido en Alfafar, quien utilizaba las plataformas digitales para difundir manuales sobre la fabricación de cócteles molotov y tácticas de confrontación callejera durante los saqueos.
Las pesquisas de las fuerzas de seguridad confirman que la estructura desarticulada no solo planeaba sabotajes en la capital valenciana, sino que operaba bajo una metodología calcificada de insurrección coordinada para subvertir la paz social y atacar al tejido comercial.
(Con información de EFE y El Confidencial)