Un incendio seguido de explosiones sacudió un complejo de almacenamiento de armas y municiones pertenecientes a la empresa armamentística EMCO, ubicado cerca de la localidad de Tsareva Livada, en la región central de Gabrovo. El siniestro, registrado durante la noche y que no dejó víctimas fatales ni heridos, activó de inmediato los protocolos de seguridad de la Agencia Estatal de Seguridad Nacional y del Ministerio del Interior de Bulgaria ante la sospecha de tratarse de una acción deliberada contra la infraestructura defensiva.
El ministro del Interior búlgaro, Ivan Demerdzhiev, confirmó la apertura de una investigación penal y señaló que las autoridades analizan el suceso bajo la hipótesis de una interferencia externa o sabotaje. El episodio adquiere especial gravedad al constituir la segunda explosión en depósitos de la firma EMCO en pocas semanas, tras el incendio reportado el pasado 10 de agosto en la localidad de Belitsa. Las autoridades judiciales revisan los antecedentes para determinar si existe un patrón coordinado destinado a desestabilizar las capacidades logísticas militares.
"Revisaremos casos anteriores en los que se produjeron incendios similares en los almacenes de esta empresa, así como en otras firmas, para buscar una posible conexión o un patrón similar. No descartamos la injerencia externa. Si se concluye que han sido el objetivo, esto no es un ataque solo contra una empresa en particular; es un ataque contra el interés nacional", afirmó el ministro Ivan Demerdzhiev.
La empresa EMCO, dirigida por el empresario Emilian Gebrev, ha sido históricamente un actor clave en el suministro de pertrechos militares y municiones de calibre medio hacia Ucrania y Georgia. En 2024, la Fiscalía de Bulgaria emitió órdenes de arresto internacional contra seis ciudadanos rusos vinculados a la inteligencia militar por la destrucción de arsenales de la compañía entre 2011 y 2020. Asimismo, la justicia búlgara ha conectado estos ataques con el intento de envenenamiento sufrido por el propio Gebrev en 2015 y con las explosiones de depósitos militares en la República Checa en 2014, operaciones atribuidas a agentes de Moscú.
Durante la emergencia, la gobernadora regional de Gabrovo, Kristina Sidorova, informó que las llamas se desplazaron entre varias estructuras del complejo, complicando las labores de los cuerpos de bomberos por el riesgo constante de detonaciones secundarias de pólvora y proyectiles. Tras acordonar el perímetro y asegurar la zona, especialistas militares y peritos forenses iniciaron el levantamiento de pruebas químicas, análisis de ADN y revisión de sistemas de videovigilancia para esclarecer las causas exactas del hecho y reforzar la custodia sobre las instalaciones de interés estratégico.
(Con información de Reuters y El Demócrata)