Familiares de dos ciudadanos argentinos detenidos en Venezuela presentaron este viernes una petición formal ante la Iglesia Católica en Buenos Aires, solicitando la intervención urgente del Vaticano —incluyendo al papa León XIV y al cardenal Pietro Parolin— para acelerar la liberación de sus seres queridos.
Alexandra Gómez, esposa de Nahuel Agustín Gallo —oficial de seguridad nacional arrestado el 8 de diciembre de 2024—, y Virginia Rivero, esposa de Germán Giuliani —abogado encarcelado desde mayo de 2025—, entregaron una carta en la que apelan a la “sensibilidad humanitaria” y al “compromiso permanente de la Santa Sede con la defensa de la dignidad humana, la libertad y los derechos fundamentales”.

En el texto, visto por Reuters, las familiares exigen “medidas inmediatas para garantizar la integridad física y psicológica” de los detenidos y destacan que “todavía hay muchas personas inocentes desaparecidas que necesitan ser liberadas”. Gómez afirmó que su esposo lleva “411 días de desaparición forzada en Venezuela” y calificó las liberaciones parciales como “agotadoras para las familias”.
El acto contó con la presencia de otros familiares y amigos de presos políticos venezolanos, quienes se manifestaron frente al lugar con fotografías de los detenidos, banderas argentinas y venezolanas, y pancartas con lemas como “Se los llevaron vivos, los queremos vivos” y “Los presos políticos no son moneda de cambio”.
Virginia Rivero describió el encuentro como “positivo porque nos recibieron”, pero “un poco tibio”. Según ella, algunos interlocutores “parecían no conocer todos los detalles del caso”.
La petición llega en un momento en que las autoridades interinas venezolanas, encabezadas por Delcy Rodríguez, han iniciado un proceso de liberación de presos políticos y otros detenidos, aunque muchas personas siguen encarceladas en medio de la tensión política persistente.

Las liberaciones forman parte de los esfuerzos de Caracas por aliviar presiones internas y proyectar señales de distensión hacia Washington tras el enfrentamiento directo que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Los familiares argentinos insisten en que las excarcelaciones deben ser totales y transparentes, y que la intervención del Vaticano —con su influencia diplomática y moral en América Latina— podría acelerar el proceso y garantizar condiciones dignas para quienes permanecen detenidos.
Hasta el momento, ni la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires ni el Vaticano han emitido una respuesta oficial sobre la petición. Sin embargo, el caso de los argentinos detenidos ha ganado visibilidad en círculos eclesiásticos y diplomáticos, especialmente tras el rol que la Iglesia ha jugado en mediaciones en otros países de la región.
