El Gobierno de Francia autorizó a las fuerzas de seguridad el despliegue y uso de armas intermedias, incluyendo las granadas aturdidoras, durante la jornada masiva de protestas convocada para este sábado en todo el territorio nacional.
La instrucción impartida por el Ministerio del Interior reactiva el uso de material explosivo de control de masas que había sido restringido preventivamente durante las concentraciones estudiantiles de las últimas dos semanas. Sin embargo, el Ejecutivo justificó la restitución del armamento ante el riesgo de que las manifestaciones deriven en episodios severos de alteración del orden público.
"Los policías y gendarmes podrán utilizar el conjunto de armas intermedias a su disposición, eso incluye desde las granadas lacrimógenas al lanzador de pelotas de defensa en un contexto de extrema dificultad, cuando la situación bascula a la violencia urbana o los disturbios", dijo Laurent Nuñez, ministro del Interior de Francia.
Convergencia de protestas y riesgo de bloqueos
Las autoridades de seguridad tienen rastreadas unas 250 convocatorias difundidas en redes sociales y al menos 80 marchas formalizadas, temiendo además el bloqueo estratégico de arterias viales y la infiltración de sectores radicales al cierre de las marchas. El despliegue policial de este sábado enfrentará la confluencia de estudiantes de secundaria con colectivos descontentos por la inflación.
"Las granadas aturdidoras no se usan en el mantenimiento del orden en una manifestación cuando todo va bien. En un contexto extremadamente degradado, si hubiera enfrentamientos graves y duros, todos los tipos de armas intermedias podrán ser usadas", mantuvo Nuñez.
(Con información de EFE y La Razón)