El emblemático bosque de Fontainebleau, situado al sudeste de París y catalogado como reserva de la biosfera por la Unesco, ha sido escenario de un incendio de "magnitud excepcional" que ya ha calcinado cerca de 2.000 hectáreas de vegetación. El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, confirmó este martes que el avance de las llamas se encuentra finalmente "contenido", aunque las labores de extinción total continúan en una zona considerada uno de los principales pulmones verdes del país.

El siniestro se originó la tarde del pasado domingo en medio de una intensa ola de calor que elevó los termómetros en torno a los 40 grados. La hipótesis de la intencionalidad cobró fuerza desde las primeras inspecciones en el terreno, tras detectarse unos diez focos de ignición simultáneos en un perímetro de apenas 1.000 metros, sumados a dos puntos de origen localizados a ambos lados de la autopista A6. El ministro Nuñez anunció que la policía judicial ya ha materializado dos detenciones provisionales vinculadas al caso, integrándose en una alarmante estadística nacional que ya suma 59 arrestos por provocación de incendios en lo que va de año.
Las operaciones de emergencia civil han requerido un despliegue masivo y complejo debido a la geografía del parque, caracterizado por sus estrechas rutas forestales y formaciones rocosas que dificultan el acceso de las unidades terrestres. Un contingente de aproximadamente 400 bomberos combate el fuego apoyado por helicópteros cisterna y cuatro aviones especializados llegados desde el sur del país. Ante la gravedad de la situación, las autoridades advirtieron a la población de la capital que las aeronaves de extinción se han visto obligadas a recoger agua directamente del río Sena para acelerar las descargas.

El avance del fuego impactó de forma directa en los núcleos urbanos y en las redes de transporte estratégico del país. Alrededor de 900 residentes de tres localidades periféricas tuvieron que ser evacuados de urgencia ante la proximidad de los frentes de fuego, que llegaron a situarse a solo 100 metros del municipio de Le Vaudoué. Asimismo, la densa nube de humo obligó al cierre parcial de la autopista A6 y provocó retrasos masivos de hasta seis horas en el sistema de trenes de alta velocidad con origen o destino en la Gare de Lyon de París.
La destrucción de estas 2.000 hectáreas, que representan cerca del 5% de la superficie total de este histórico coto de caza de la Corona francesa, alerta al Ministerios de Medio Ambiente e Interior. El balance global en el territorio francés ya supera las 32.000 hectáreas calcinadas en este ciclo, una cifra que rebasa ampliamente los registros del año previo por estas mismas fechas. Los expertos advierten de que la línea de los incendios forestales está sufriendo un desplazamiento estructural hacia el norte del continente, dejando de ser un fenómeno exclusivo de las regiones mediterráneas.
(Con información de EFE y El País)