La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, dio la bienvenida este martes 13 de enero de 2026 en el aeropuerto de Ciampino, Roma, a los dos ciudadanos italianos liberados recientemente de las cárceles venezolanas: el cooperante Alberto Trentini y el empresario Mario Burlò.
Meloni, acompañada por el ministro de Asuntos Exteriores Antonio Tajani, saludó personalmente a ambos compatriotas en una sala del aeropuerto. Al pie de la escalerilla del vuelo de Estado enviado por el Gobierno italiano aguardaban la madre de Trentini y la esposa e hija de Burlò, en un emotivo reencuentro tras meses de incertidumbre y detención arbitraria.
En un video mensaje difundido el lunes, Meloni celebró la liberación y destacó que el resultado fue fruto de un trabajo “discreto pero eficaz” realizado por el Ejecutivo italiano, la red diplomática y los servicios de inteligencia. “Italia no abandona a sus ciudadanos”, subrayó la primera ministra, quien reafirmó el compromiso de continuar trabajando hasta lograr la excarcelación de todos los italianos y italo-venezolanos aún detenidos.

Aunque los dos ciudadanos con pasaporte exclusivamente italiano ya han sido liberados, según informó Tajani, en las prisiones venezolanas permanecen 42 italo-venezolanos, de los cuales 24 son considerados presos políticos por organizaciones de derechos humanos. El Gobierno italiano mantiene abierta la vía diplomática para conseguir nuevas liberaciones.
Alberto Trentini, de 46 años, cooperante de la ONG Humanity & Inclusion (especializada en personas con discapacidad), fue detenido el 15 de noviembre de 2024 durante un control de carretera entre Caracas y Guasdualito, estado Apure. Tras escanear su pasaporte, fue trasladado a Caracas y recluido en el penal de El Rodeo 1, prisión destinada a presos políticos, sin que se presentaran cargos formales en su contra.

Mario Burlò, empresario de 52 años, viajó a Venezuela en 2024 con la intención de explorar oportunidades de negocio. Su familia perdió contacto con él desde el 9 de noviembre de ese año. Posteriormente se supo que estaba detenido en Caracas. Su abogado, Maurizio Basile, relató que en prisión le informaron de una acusación por terrorismo y describió una detención “realmente dura”.
🇮🇹🇻🇪🇺🇸‼️ | ÚLTIMA HORA — Giorgia Meloni recibe en Italia a presos políticos recientemente liberados, tras la captura de Nicolás Maduro y la presión ejercida por la administración Trump. pic.twitter.com/Jv1Y4L8azx
— UHN Plus (@UHN_Plus) January 13, 2026
La liberación de ambos se produjo en la madrugada del lunes 12 de enero, como parte de un operativo nocturno que incluyó la excarcelación de otras 24 personas (entre venezolanos y extranjeros) de los centros La Crisálida y El Rodeo 1, según confirmó la ONG Foro Penal. La organización continúa verificando posibles liberaciones adicionales.

En paralelo, familiares de presos políticos mantienen desde el lunes por la noche un campamento permanente a las afueras de la cárcel de El Rodeo I, en las cercanías de Caracas, para exigir la liberación total e inmediata de todos los detenidos por motivos políticos. Decenas de personas duermen en autos, tiendas de campaña o a la intemperie, soportando bajas temperaturas en una zona considerada de alto riesgo.
El Ministerio de Servicios Penitenciarios venezolano reportó hasta el momento 116 excarcelaciones, aunque las cifras verificadas por organizaciones independientes son sensiblemente menores: Foro Penal confirmó entre 49 y 56 liberaciones, mientras que la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) registró hasta 73. Las estimaciones de detenidos por razones políticas oscilan entre 800 y 1.200 personas.
El anuncio de liberaciones masivas fue realizado la semana pasada por el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, tras la captura del exdictador Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero. Desde entonces, las familias se han concentrado frente a los principales centros de reclusión en espera de información oficial, que hasta ahora ha sido escasa y desorganizada.
La llegada de Trentini y Burlò a Italia marca un hito diplomático para el Gobierno de Meloni y representa un alivio para sus familias tras meses de angustia. Sin embargo, la situación de los presos políticos restantes —especialmente los italo-venezolanos— continúa siendo una prioridad urgente para Roma y para la comunidad internacional que sigue de cerca la delicada transición política en Venezuela.
