En una comparecencia junto al ministro de Defensa y la cúpula de las Fuerzas Militares y de Policía, el presidente de la República de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció el desarrollo exitoso de la Operación Azarías en el municipio de Miraflores, departamento del Guaviare. El mandatario calificó la acción táctica como el impacto estratégico más contundente propinado contra las estructuras narcoterroristas en los últimos 12 años, logrando desmantelar la capacidad de mando de las facciones aliadas al criminal alias "Iván Mordisco".
Durante el despliegue militar fue neutralizado alias "Tigre" o "Pintado", principal articulador del frente Carolina Ramírez y responsable directivo de las actividades de extorsión, ataques a la Fuerza Pública y violencia armada en los departamentos de Guaviare, Amazonas, Putumayo y Caquetá. De la Espriella denunció que el abatido criminal promovió el flagelo del reclutamiento forzado de menores en la región y lideró emboscadas contra contingentes del Ejército y la Armada Nacional que custodiaban los procesos electorales democráticos en el pasado.
El reporte entregado por el Ejecutivo colombiano confirmó la neutralización de 23 integrantes de la red delictiva y la captura de seis terroristas, entre ellos alias "Víctor", identificado como el tercer cabecilla en la línea de mando de la organización. Asimismo, las unidades operativas lograron la rescate de un menor de edad que permanecía secuestrado por la estructura, el cual fue puesto bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). En el lugar del enfrentamiento se incautaron 28 fusiles de asalto, cuatro ametralladoras, tres pistolas, abundante material explosivo, cordón detonante y pertrechos de intendencia.
El jefe de Estado ratificó que su administración no entablará mesas de diálogo ni concesiones con organizaciones al margen de la ley, dejando en claro que la única opción aceptada por el Estado es la rendición incondicional y el sometimiento a la justicia. De la Espriella lanzó una advertencia a las cúpulas narcocriminales, asegurando que se terminaron las garantías de movilidad otorgadas en mandatos anteriores y que las Fuerzas Militares mantendrán la persecución activa en todos los frentes operacionales del país.
Al dirigirse a los mandos del Ejército y la Policía Nacional, el mandatario impartió la orden directa de sostener la presión bélica sin tregua para capturar o dar de baja a los remanentes de las facciones armadas, liberar a las comunidades amedrentadas y restaurar plenamente la soberanía estatal en el sur de la patria. De la Espriella concluyó su intervención felicitando el desempeño de los soldados, pilotos y agentes de inteligencia involucrados en la incursión, reiterando la determinación del Gobierno de erradicar el narcoterrorismo del suelo colombiano.
(Con información de Abelardo de la Espriella vía X)