Piratas informáticos vulneraron los paneles de refrigeración de cientos de grandes supermercados en Francia, alterando los termostatos hasta alcanzar los 50 °C durante la noche. La manipulación remota provocó la pérdida masiva de mercancía fresca, el derretimiento total de productos congelados e incluso incendios en diversas sucursales.
Grandes firmas del sector minorista como Carrefour, Monoprix, Intermarché y Cooperative U confirmaron afectaciones severas en sus instalaciones. Solo en el caso de Intermarché, aproximadamente 150 tiendas sufrieron el calentamiento extremo de sus cámaras frigoríficas durante más de seis horas, obligando al descarte inmediato de toneladas de comida para evitar riesgos sanitarios a la población. Thierry Cotillard, director ejecutivo de la cadena, estimó que los daños ascenderán a decenas de millones de euros en un solo día.
Las indagaciones iniciales a cargo de la Agencia Nacional de Ciberseguridad de Francia (ANSSI) apuntan a la explotación de una brecha de seguridad en los controladores del modelo AK-SM 800A suministrados por la firma Danfoss. La compañía tecnológica argumentó que los equipos vulnerados operaban con versiones antiguas de firmware, pese a las advertencias previas sobre la necesidad de parchear los sistemas expuestos a la red pública de internet.
El impacto de la incursión digital trasciende las fronteras francesas. Analistas de ciberinteligencia de la firma Sekoia confirmaron que la amenaza también se ha detectado en infraestructuras comerciales de España, Portugal, Alemania, Bélgica y Polonia. De forma paralela, la gigante holandesa Ahold Delhaize debió desconectar parte de sus plataformas operativas tras registrar anomalías en sus redes informáticas.
Frente a la gravedad del incidente, la Fiscalía de París formalizó la apertura de una causa penal, mientras el Gobierno francés coordina protocolos de contención con las agencias de ciberdefensa de la Unión Europea.
(Con información de Reuters)