Saltar al contenido

Histórico ascenso del lago Canyon en Texas enciende alarmas sanitarias tras inundaciones sin precedentes

El embalse texano alcanzó el 76,3 % de su capacidad operativa debido a las tormentas en Hill Country. Las autoridades decretaron el estado de desastre y emitieron una alerta urgente para hervir el agua potable

Histórico ascenso del lago Canyon en Texas enciende alarmas sanitarias tras inundaciones sin precedentes
REUTERS/ARCHIVO

Las intensas lluvias en Hill Country elevaron el lago Canyon a su nivel más alto en tres años. La medición de Water Data for Texas situó al embalse al setenta y seis por ciento de su capacidad. El rápido ascenso superó inundaciones previas y alteró el entorno de múltiples comunidades. Los ríos Guadalupe y Comal alcanzaron caudales peligrosos, obligando a suspender de inmediato toda actividad recreativa en la zona.

La Comisión de Calidad Ambiental de Texas emitió una alerta para hervir el agua en decenas de asentamientos. El arrastre de escombros incrementó la turbidez a niveles de riesgo, amenazando la salud pública. Autoridades advirtieron que el líquido contaminado puede albergar bacterias que provocan severos calambres, náuseas y diarreas. Entre los sectores afectados figuran Bulverde Hills, Copper Canyon y Mystic Shores.

REUTERS/ARCHIVO

Las inundaciones repentinas provocaron destrozos materiales y tragedias humanas en el centro del estado. Las correntadas arrastraron vehículos y forzaron la evacuación de decenas de ciudadanos hacia refugios. Los equipos de rescate confirmaron el fallecimiento de dos personas atrapadas en sus automóviles por la corriente. Los servicios de emergencia trabajaron intensamente realizando más de doscientas maniobras de salvamento.

Ante la gravedad del panorama, el gobernador Greg Abbott declaró el estado de desastre en 59 condados. El mandatario republicano alertó que se prevén más tormentas e inundaciones severas en las próximas horas. Los sectores conservadores respaldaron la rápida movilización de los recursos estatales para auxiliar a los damnificados. Las agencias de seguridad mantienen un monitoreo permanente sobre los embalses y carreteras.

Este evento climático expone los riesgos de pasar de sequías a lluvias torrenciales en el sur norteamericano. Los biólogos evalúan el impacto de los sedimentos sobre la fauna acuática y el equilibrio ecológico regional. El bloqueo de caminos e infraestructuras continúa dificultando las labores de asistencia de las brigadas. Se recomienda a los residentes mantener estrictas medidas de precaución con los alimentos.

El extenso listado de zonas afectadas incluye desarrollos residenciales como Oakland Estates y parajes rurales. Las plantas de tratamiento operan al límite para disminuir la turbidez del suministro retenido. La administración estatal coordina el envío de agua embotellada para abastecer los centros médicos y escuelas. La población de Texas enfrenta una de las peores contingencias climáticas registradas recientemente.

Los analistas destacan la importancia de robustecer las obras de canalización y defensas civiles ante desastres. Los equipos estiman que el lago Canyon tardará semanas en normalizar sus niveles ordinarios de altura. Las fuerzas del orden reforzaron el patrullaje para evitar saqueos en las propiedades evacuadas. El seguimiento de las condiciones del embalse se mantendrá riguroso los próximos días.


(Con información de Infobae)

Agregar UHN Plus en Google