Las altas temperaturas, las fuertes rachas de viento cambiante y un estrés hídrico extremo en el terreno forestal han desatado una oleada de incendios forestales que avanza por diversos puntos de la península ibérica. La atención de los servicios de emergencia se concentra este sábado en dos grandes focos fuera de control: el incendio de Orés, en la provincia de Zaragoza, que ya se corona como el más grave del periodo estival tras calcinar 15.400 hectáreas, y el de La Mierla, en Guadalajara, cuya evolución ha empeorado drásticamente en las últimas horas y va camino de alcanzar las 6.000 hectáreas arrasadas.
En la comarca aragonesa de las Cinco Villas, el devastador incendio iniciado el pasado miércoles en Orés mantiene un perímetro crítico que ya supera los 80 kilómetros de extensión. Las llamas continúan avanzando por el flanco izquierdo, obligando al despliegue masivo de brigadas forestales y dotaciones de emergencia. Hasta el momento, las autoridades autonómicas han tenido que evacuar de manera preventiva a los habitantes de seis localidades zaragozanas (Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba, Peraltilla y Uncastillo) además del municipio navarro de Petilla de Aragón, desplazando a cientos de vecinos de sus hogares.

Los equipos de extinción han calificado la situación en el frente de Aragón como altamente compleja debido a los bruscos cambios en la dirección del viento registrados durante la madrugada, lo que provocó reavivamientos en la zona sur del perímetro. Ante la persistencia de las llamas en el flanco izquierdo, el gobierno regional ha ampliado el estado de preaviso de evacuación a nuevas poblaciones; a los municipios de Lobera de Onsella, Isuerre, Longás, Biel y Fuencalderas se han sumado este sábado Castiliscar, Urriés, Navardún y la histórica localidad de Sos del Rey Católico, cuyos habitantes permanecen prevenidos ante un eventual desalojo o confinamiento.
El escenario es igualmente alarmante en la Sierra Norte de Guadalajara, donde el incendio forestal de La Mierla continúa expandiéndose y ya acumula un balance de 5.400 hectáreas destruidas. El Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) de Castilla-La Mancha se vio obligado esta mañana a emitir un mensaje de evacuación de emergencia mediante el sistema ES-Alert para el municipio de Monasterio, elevando a 12 el número de localidades afectadas y superando las 600 personas desplazadas en la zona. Entre los pueblos desalojados se encuentran Muriel, Semillas, La Nava de Jadraque, El Ordial y la pedanía de Veguillas, cuyos residentes abandonaron el área por su propia voluntad.

En contraposición a las emergencias activas en el centro y norte peninsular, los servicios de extinción han logrado registrar avances positivos en las comunidades de Madrid y Andalucía. El cuerpo de bomberos de la Comunidad de Madrid dio oficialmente por controlado el incendio de Lozoyuela tras afectar algo más de 700 hectáreas, rebajando el nivel del Plan Infoma a situación operativa cero. Por su parte, las 162 personas que habían sido evacuadas preventivamente en Árchez (Málaga) recibieron la autorización para regresar a sus viviendas, luego de que el plan Infoca estabilizara un fuego que mantuvo confinado al pueblo vecino de Cómpeta durante más de cinco horas.
Las perspectivas para las próximas horas siguen siendo desalentadoras debido al pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que mantiene un mapa de peligro "muy alto o extremo" por incendios en amplias zonas de la geografía nacional. Las autoridades meteorológicas advierten que las condiciones atmosféricas actuales predisponen a que la situación generalizada se recrudezca de cara al resto del fin de semana, incrementando las superficies forestales vulnerables.
(Con información de EFE y El Tiempo)