En el marco de la escalada de la crisis migratoria desatada en la frontera sur de Europa, el Gobierno de Italia redoblará su presión sobre los socios comunitarios solicitando la creación de centros internacionales de gestión y repatriación fuera del territorio de la Unión Europea. El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, presentará durante la reunión de emergencia del Consejo Europeo una propuesta para extrapolar el "modelo de Albania" a escala continental, promoviendo la creación de instalaciones de acogida financiadas por Bruselas y ubicadas prioritariamente en suelo africano.
La iniciativa, impulsada con el respaldo de la primera ministra Giorgia Meloni y otros 21 jefes de Estado europeos, cuenta con una lista preliminar de países candidatos para acoger estas plataformas. Entre los Estados propuestos destacan naciones del norte y subsahara africano como Túnez, Libia, Senegal, Ghana, Ruanda, Mauritania, Egipto, Uganda y Etiopía, además de socios extracomunitarios como Montenegro, Armenia y Uzbekistán, en una apuesta por desplazar los trámites de asilo y retorno fuera de las fronteras del bloque.

Junto a la red de infraestructura fronteriza, el Ejecutivo italiano exigirá al Consejo Europeo la aplicación estricta del programa de Preferencias Generalizadas (SPG+), cuyo marco normativo vinculará directamente las ventajas arancelarias y comerciales concedidas a las economías en desarrollo con su nivel de colaboración efectiva en la readmisión de sus ciudadanos que permanezcan de forma irregular en el espacio europeo. Con esta medida, Roma busca dotar a la Unión de mecanismos coercitivos reales para exigir el cumplimiento de los acuerdos de repatriación.
El anuncio de Roma coincide con el tenso panorama que se vive en Ceuta, donde continúan los procedimientos para el retorno hacia Marruecos de las miles de personas que ingresaron de forma irruptiva el pasado 30 de julio. La situación en el enclave español ha desencadenado multitudinarias manifestaciones encabezadas por formaciones políticas patrióticas y la visita de líderes como Santiago Abascal, convirtiendo la franja fronteriza en el epicentro del debate político sobre la soberanía y el control de flujos en el Mediterráneo.
(Con información de la agencia ANSA y Quotidiano Nazionale)