Saltar al contenido

Iván Cepeda oficializa su inasistencia a la posesión de Abelardo De La Espriella y promueve la desobediencia civil

El firme defensor de la saliente administración de Gustavo Petro, anunció que no acudirá a la investidura del mandatario electo el próximo 7 de agosto. Cepeda recurre a una narrativa de confrontación y cuestionamientos hacia la soberanía nacional para justificar su rechazo al nuevo Ejecutivo

Iván Cepeda oficializa su inasistencia a la posesión de Abelardo De La Espriella y promueve la desobediencia civil
Iván Cepeda (Sergio Acero/Reuters)

El senador de izquierda Iván Cepeda ha ratificado su postura de confrontación frente al nuevo panorama político de Colombia al anunciar que no asistirá al acto de posesión presidencial de Abelardo De La Espriella, programado para el próximo 7 de agosto. El congresista del Pacto Histórico confirmó que, aunque asumirá su curul en el Senado bajo el Estatuto de la Oposición a partir del 20 de julio, centrará su estrategia política en promover la "desobediencia civil" contra la administración entrante.

La decisión de Cepeda de marginarse de la ceremonia de investidura, sin importar el escenario donde esta se lleve a cabo, ha sido interpretada por diversos analistas como un desconocimiento deliberado de los resultados electorales que dieron la victoria a De La Espriella. Durante una declaración ante medios de comunicación el pasado jueves, el socialista insistió en que el nuevo mandatario carece de "legitimidad política y ética", recurriendo a argumentos que buscan sembrar dudas sobre las futuras alianzas internacionales de la nación y el restablecimiento de las relaciones estratégicas con aliados históricos.

Para justificar su postura obstructiva, el senador de izquierda lanzó acusaciones sin presentar pruebas tangibles ante la opinión pública, señalando que el gobierno entrante estaría "entregando el control de la seguridad nacional" a los Estados Unidos. Cepeda intentó vincular la reciente expulsión voluntaria del activista Beto Coral desde territorio estadounidense como supuesto indicio de una pérdida de soberanía, buscando desviar la atención de las prioridades de seguridad interna que reclama el país.

Juliana Gil.

Adicionalmente, el congresista arremetió contra la reciente visita a Washington de una comisión del gobierno electo, en la cual participó José Manuel Restrepo. Cepeda calificó los acercamientos con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, como el inicio de una supuesta doctrina de persecución política en la región, llegando a compararla de manera desproporcionada con el Plan Cóndor de las décadas de 1970 y 1980. Con estas afirmaciones, el sector afín a las tesis de Gustavo Petro intenta estigmatizar los esfuerzos de la nueva administración por fortalecer la cooperación bilateral en materia de defensa, lucha contra el narcotráfico y seguridad hemisférica.

La postura del legislador del Pacto Histórico ha generado rechazo entre los sectores que apoyan el programa de gobierno de Abelardo De La Espriella. Defensores del mandatario electo señalan que la desobediencia civil promovida por Cepeda busca perpetuar la polarización y proteger el legado de una gestión de izquierda que dejó graves secuelas económicas y de orden público en el país. Frente a los ataques de la oposición parlamentaria, el entorno del nuevo Gobierno ha enfatizado que la prioridad será la reconstrucción institucional y el fortalecimiento de la seguridad nacional, sin ceder ante presiones de sectores radicales.


(Con información de Revista Semana e Infobae Colombia)

Agregar UHN Plus en Google