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Supersociedades aprueba el rescate de Monómeros: el respaldo de Petro a la petroquímica endeudada bajo el control del chavismo

El ente regulador colombiano validó el acuerdo de reorganización de la empresa de fertilizantes en Barranquilla, ordenando el levantamiento de sus medidas cautelares

Supersociedades aprueba el rescate de Monómeros: el respaldo de Petro a la petroquímica endeudada bajo el control del chavismo
Sede de Monómeros en Barranquilla (El Tiempo)

La Superintendencia de Sociedades de Colombia confirmó el acuerdo de reorganización empresarial de Monómeros Colombo Venezolanos S.A., la productora de fertilizantes con sede en Barranquilla. Si bien el Gobierno nacional presenta esta decisión legal como un logro de estabilidad sectorial, diversos analistas y sectores críticos advierten que el proceso constituye un "salvavidas" institucional de la administración de Gustavo Petro para proteger un activo que se mantiene bajo la órbita de influencia de la dictadura chavista.

La aprobación, que se adoptó tras el voto favorable de una abrumadora mayoría del 99,5% de sus acreedores, fue tramitada bajo la Ley de Insolvencia en territorio colombiano. Esta protección jurídica se decreta en un escenario de asfixia financiera para la petroquímica, cuyas deudas acumuladas superan los 647.000 millones de pesos colombianos. Para la oposición, el abultado pasivo refleja el descalabro operativo sistemático que caracteriza a las empresas públicas de la nación vecina desde que pasaron a estar bajo control directo del Estado.

La opacidad en el manejo de la compañía ha alimentado constantes sospechas sobre su uso como ficha de canje político y financiero. Investigaciones periodísticas revelaron que sectores vinculados al régimen, representados en las gestiones del ahora encarcelado Álex Saab, exploraron previamente la venta de la empresa por unos 350 millones de dólares. Estas transacciones y otros intentos de compra por parte de privados y del propio gobierno de Petro finalmente no se consolidaron.

El papel de Gustavo Petro ha sido objeto de severas críticas en el escenario local. Opositores denuncian que la prioridad del mandatario colombiano no radica en la preservación técnica del mercado de fertilizantes, sino en la legitimación diplomática del régimen venezolano, al cual le devolvió el control absoluto de Monómeros tras desplazar la influencia que ejercía la oposición venezolana.

El Tiempo.

En el plano internacional, la suerte de la petroquímica continúa dependiendo de la política exterior de terceras potencias. La reciente renovación de la licencia otorgada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de los Estados Unidos le permite a la compañía mantener el acceso y las operaciones de comercio exterior con la banca transnacional. Aunque esta medida responde a criterios técnicos de Washington para evitar desajustes en el mercado de fertilizantes.

De este modo, la finalización de las audiencias que formalizaron el acuerdo y que ordenaron el levantamiento de las medidas cautelares sobre los bienes de la firma deja un panorama de profunda incertidumbre. Detrás del formalismo administrativo que celebra la Supersociedades, se esconde el descontento de quienes interpretan el rescate de Monómeros como la consolidación de un pacto político que favorece la permanencia del chavismo sobre un activo crucial para la agricultura colombiana.


(Con información de EL TIEMPO)

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