El presidente de la República de Chile, José Antonio Kast, encabezó la ceremonia fúnebre del sargento segundo de Carabineros, Jaime Urrea Burgos, efectuada en la Catedral de la ciudad de Los Ángeles. En una muestra de respaldo a la policía, el jefe de Estado acompañó a la familia del mártir, quien tras 18 años de servicio prestado al país fue asesinado en el cumplimiento del deber por la delincuencia.
La presencia del Mandatario en las exequias ratifica la prioridad que su administración otorga al restablecimiento del orden público, la seguridad ciudadana y el combate frontal contra la criminalidad organizada en todo el territorio chileno. Durante el homenaje, las autoridades gubernamentales resaltaron la vocación patriótica del mártir policial, quien fue ascendido de manera póstuma al grado de suboficial mayor en reconocimiento a su entrega en favor de la paz social.
El Jefe de Estado aprovechó la instancia para enviar un mensaje a los grupos delictivos que intentan amedrentar a las comunidades, garantizando que el aparato de justicia del Estado actuará con la máxima severidad posible. En ese contexto, el Gobierno instruyó a sus equipos jurídicos querellarse activamente contra los responsables del atentado y exigir el encarcelamiento definitivo del agresor sin beneficios procesales.

La agenda de seguridad impulsada por el Ejecutivo exige una pronta modernización del marco legal para dotar a las Fuerzas de Orden y Seguridad de las herramientas tácticas y legales necesarias para repeler las agresiones en la vía pública. El fortalecimiento del principio de autoridad policial constituye una piedra angular del programa de gobierno, buscando frenar el deterioro institucional provocado por años de inacción frente a los delitos violentos.
Ante representantes del Congreso presentes en la ceremonia, la Presidencia enfatizó la urgencia de alcanzar un consenso legislativo transversal que permita sancionar con mayor rapidez las iniciativas enfocadas en el combate al narcotráfico y la delincuencia común. La administración nacional recalcó que el resguardo de la vida humana y el amparo a los servidores públicos exige la acción coordinada y sin vacilaciones de todos los poderes del Estado.
"Le podemos asegurar que el asesino de su hijo, de su esposo, de su hermano, de su cuñado, no va a quedar impune. Y se va a aplicar justicia, vamos a pedir las máximas sanciones para aquella persona que le quitó la vida a un hijo de la patria, a un servidor público. Y seguiremos avanzando con todas las dificultades por las cuales estamos pasando para que las leyes vayan haciendo justicia también y protegiendo a nuestras policías", declaró Kast.
(Con información del presidente de Chile, José Antonio Kast vía X y Diario Concepción)