La economía de los Estados Unidos registró un desempeño extraordinario durante el mes de agosto al añadir 162.000 nuevos puestos de trabajo, una cifra que triplicó las proyecciones del consenso de los economistas y que representó el segundo mayor incremento mensual en lo que va del segundo mandato del presidente Donald Trump. La Casa Blanca atribuyó de forma directa este dinamismo a la agenda de reindustrialización nacional, la cual ha estimulado la inversión privada, el crecimiento manufacturero y la construcción de infraestructura industrial a lo largo del país.
Tras años de contracción durante la administración anterior, el sector manufacturero sumó 16.000 empleos en el último mes (su avance mensual más robusto en tres años), acumulando un crecimiento de 58.000 puestos en lo que va de año. Esta expansión ha sido impulsada por la elevada demanda en las industrias farmacéutica y de defensa, así como por la edificación de plantas de semiconductores y centros de procesamiento de datos. Por su parte, la industria de la construcción añadió 22.000 plazas, alcanzando casi 100.000 nuevos empleos en obras de fábrica en respuesta a la repatriación de cadenas de producción.
Las métricas del Departamento de Trabajo reflejan que la expansión económica está siendo dinamizada por el sector privado, el cual supera el millón de empleos generados en la presente gestión, mientras que la nómina del gobierno federal se mantiene en su proporción más baja respecto a la fuerza laboral total. Paralelamente, los ingresos semanales promedio de los trabajadores del sector privado registraron un alza del 3,7% interanual, combinada con un repunte en la tasa de participación laboral y un nivel sostenido de desempleo profesional del 2,7%.
El balance del mercado laboral fue calificado de "bloqueo histórico" por analistas de Wall Street y firmas de calificación como Fitch Ratings y KPMG. Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, explicó que el esquema de aranceles y los incentivos a la inversión fiscal han acelerado la relocalización (onshoring) de operaciones corporativas en suelo estadounidense. En el mismo sentido, observadores del mercado destacaron que el fortalecimiento de la oferta y la demanda laboral demuestra la solidez de las políticas de desregulación y estímulo industrial.
Desde el equipo de comunicaciones del Ejecutivo norteamericano se ratificó que el reporte de agosto confirma el éxito del modelo centrado en los trabajadores de cuello azul y la producción nacional. Portavoces de la administración subrayaron que la combinación de crecimiento salarial, dinamismo en la construcción y creación sostenida de empleo privado sientan las bases para un ciclo de expansión económica duradero que continuará beneficiando a las familias estadounidenses en los próximos trimestres.
(Con información de la Casa Blanca)