La Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó que la corporación petrolera Exxon Mobil tiene luz verde para demandar a empresas estatales cubanas en tribunales estadounidenses. La decisión, tomada con una mayoría de 6 votos contra 3, permite reactivar los reclamos legales por refinerías, terminales y más de un centenar de estaciones de servicio que fueron confiscadas por el régimen de Fidel Castro hace más de 65 años. Este dictamen representa el segundo revés judicial consecutivo para La Habana en los últimos dos meses y promete redefinir el panorama del litigio internacional.
🇺🇸🇨🇺‼️ | El máximo tribunal de EE. UU. dictaminó que el gigante petrolero Exxon Mobil puede proceder legalmente contra el régimen cubano por las propiedades confiscadas tras la revolución. Este histórico fallo le otorga a Washington una enorme influencia financiera sobre una isla… pic.twitter.com/aMUGThORZX
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 24, 2026
El nudo legal del caso se centró en la interpretación del Título III de la Ley Helms-Burton de 1996, una normativa federal aprobada por el Congreso en respuesta al derribo de avionetas civiles de exiliados en Miami. Dicha disposición faculta a los ciudadanos y empresas estadounidenses a demandar a casi cualquier entidad que realice actividades comerciales o se beneficie de propiedades expropiadas por el gobierno comunista. Donald Trump levantó dicha cláusula en 2019, permitiendo que Exxon Mobil introdujera su demanda de manera inmediata.

Los activos en disputa pertenecían originalmente a las filiales de Standard Oil, la firma predecesora de Exxon Mobil, cuyas instalaciones estratégicas fueron nacionalizadas en la “Revolución Cubana”. Una comisión federal del Departamento de Justicia dictaminó en 1969 que el perjuicio financiero directo ascendía a 71,6 millones de dólares. No obstante, al sumar un interés anual acumulado del 6% fijado desde 1960, el valor actual de la compensación exigida por la multinacional energética supera con creces los 1.000 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los litigios de expropiación más costosos de la historia norteamericana.
La resolución judicial se produce en un escenario de extrema tirantez diplomática entre Washington y La Habana, marcado por la intensificación de las sanciones de la administración Trump. Expertos legales coinciden en que este veredicto funcionará como una poderosa palanca de presión política adicional contra el régimen cubano. Ahora el expediente regresará a los tribunales inferiores para continuar con un proceso que llevaba años paralizado.
El fallo de la Corte Suprema sienta un precedente definitivo que podría abrir las compuertas para una oleada de demandas masivas, dado que la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras registra a casi 6.000 personas y corporaciones estadounidenses con reclamos legítimos valorados en 1.900 millones de dólares antes de intereses.
(Con información de AP y France 24)