La organización de derechos humanos Foro Penal confirmó la excarcelación de seis presos políticos en Venezuela tras el doble terremoto que sacudió el norte del país. El director de la ONG, Alfredo Romero, detalló que entre los liberados figura el ex diputado opositor José Sánchez, conocido popularmente como “Mazuco”. "Confirmamos la salida de prisión de estos ciudadanos", declaró el activista al difundir la lista oficial que incluye también a los civiles Adrián De Gouveia y Enyerbeth Porras.
La detención de Sánchez se produjo el treinta de septiembre de dos mil veinticuatro en el estado Zulia, en el contexto de la feroz persecución desatada tras el monumental fraude electoral del chavismo. El Consejo Nacional Electoral adjudicó fraudulentamente la victoria a Nicolás Maduro, desatando una ola de protestas ciudadanas que exigían el reconocimiento del verdadero ganador, Edmundo González Urrutia. "Él ya no participaba en política", denunciaron sus familiares tras denunciar que fue arrestado mientras reparaba su vehículo de uso privado.

Durante su cautiverio, el ex parlamentario permaneció recluido en las celdas del Internado Judicial Rodeo I, ubicado en el estado Miranda. La lista de liberados se completa con los nombres de Jackson Vera y José Ramón Carabela, quienes también sufrieron prisión política. Las organizaciones humanitarias insisten en que estas medidas no borran la sistemática violación de las garantías judiciales que sufren los disidentes en las cárceles de la dictadura.
Otro de los ciudadanos liberados es Adolfo Torres, ex gerente de PDVSA Occidente, quien permanecía tras las rejas desde septiembre de 2017 por motivos políticos. Torres fue arrestado bajo falsas acusaciones de sabotaje contra la industria petrolera estatal en el estado Zulia, una práctica habitual del régimen para justificar el colapso operativo de la compañía. El director de Foro Penal, Gonzalo Himiob, recordó que al ex funcionario se le imputaron delitos fabricados por la fiscalía como asociación para delinquir.
A pesar de estas recientes excarcelaciones, la situación de los derechos humanos en el país sigue siendo alarmante bajo el yugo chavista. La ONG reporta que en los centros de detención del territorio nacional aún permanecen secuestradas trescientas setenta y una personas por motivos estrictamente de conciencia. La inmensa mayoría de las víctimas de la persecución estatal son hombres que sufren tratos degradantes, mientras que veinticinco mujeres continúan privadas de su libertad.
La liberación de este pequeño grupo ocurre en un momento de extrema vulnerabilidad para el régimen, severamente cuestionado por su ineficiente respuesta ante los recientes sismos de magnitudes 7,2 y 7,5. La opinión pública y diversos analistas sugieren que la dictadura utiliza estas medidas de gracia para desviar la atención del descontento popular generalizado por la falta de asistencia oficial. La presión de la oposición democrática mantiene el foco internacional sobre las sistemáticas violaciones a la libertad en todo el territorio venezolano.
La comunidad internacional y los defensores de los derechos humanos celebraron el retorno de los ciudadanos a sus hogares, pero exigen la liberación de todos los detenidos. Los activistas insisten en que el régimen de Maduro debe desmantelar de inmediato su aparato de represión política y judicial para permitir una transición democrática real. La lucha por la libertad de los restantes presos políticos continuará siendo la bandera principal de la disidencia para acabar con la tiranía.
(Con información de Infobae)