El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguró este martes que la Alianza Atlántica continuará vigilando la situación de seguridad y ajustando su postura de disuasión y defensa en el mar Negro. La declaración del representante multinacional se produjo tras el hundimiento de un carguero cerca de las aguas de Bulgaria, hecho por el cual las autoridades búlgaras apuntan a la Federación Rusa como responsable.
El anuncio de Rutte se dio luego de mantener una conversación telefónica con el primer ministro búlgaro, Rumen Radev, para abordar las recientes agresiones registradas contra la navegación comercial. Las operaciones balísticas y de aeronaves no tripuladas ocurrieron durante la madrugada del lunes al martes muy cerca de las aguas territoriales búlgaras, dejando como saldo una embarcación hundida y otra con severos daños estructurales.
En relación con el buque destruido, los equipos de emergencia han logrado rescatar con vida a cinco de los 16 tripulantes que conformaban la nómina de navegación. Las labores de búsqueda continúan activas en la zona para intentar ubicar a los 11 marineros restantes que se encuentran desaparecidos tras el impacto sufrido a 27 kilómetros de la localidad costera de Krapets, cerca de la frontera con Rumania.
Fuentes del sector marítimo señalaron que la nave siniestrada correspondería al Azov Concord, un carguero con bandera de San Vicente y las Granadinas que se desplazaba desde Rumania con destino a Turquía. De forma simultánea, a 29 kilómetros de Byala, se registró el ataque contra el carguero Chelsea 3, de propiedad ucraniana y bandera de Malta, el cual navegaba rumbo a Moldavia.
Sobre la autoría de las incursiones, el primer ministro Radev explicó que, aunque no poseen pruebas sólidas para imputar cargos formales, la lógica de los acontecimientos apunta hacia Moscú. Debido a esta situación, el mandatario búlgaro procedió a convocar a la embajadora rusa para exigir aclaraciones sobre las acciones militares que afectaron a la marina mercante en la región.
Ante estos acontecimientos, Rutte ratificó que la OTAN mantendrá la colaboración con sus aliados en el área tras haber reforzado previamente su presencia en el flanco oriental. Por su parte, el jefe de gobierno búlgaro tildó de inaceptables los ataques contra buques comerciales, en un contexto regional marcado por la tensión bélica en la cuenca del mar Negro.
(Con información de Infobae)