La Policía Federal de Brasil citó a declarar al senador izquierdista Jaques Wagner, uno de los aliados más cercanos al presidente socialista Luiz Inácio Lula da Silva. La citación judicial responde a sospechas de sobornos provenientes del extinto Banco Master, una entidad liquidada por fraudes millonarios. El interrogatorio oficial ha quedado programado para el 7 de agosto, según informaron fuentes judiciales y medios locales.
El legislador renunció el mes pasado a la vocería del Partido de los Trabajadores en la Cámara Alta tras la revelación del caso. Las autoridades realizaron allanamientos en propiedades y oficinas del exgobernador del estado de Bahía para recabar pruebas sobre los pagos irregulares. Los operativos se enmarcan en las investigaciones contra Daniel Vorcaro, expropietario de la firma financiera y actualmente bajo prisión preventiva.

Los informes policiales señalan indicios de transferencias ilícitas hacia una empresa familiar vinculada al parlamentario. Además, la fiscalía investiga la adquisición de un inmueble en Salvador de Bahía valorado en 490.000 dólares como parte de las dádivas. La investigación apunta al uso reiterado de aeronaves privadas facilitadas por la cúpula directiva de la entidad bancaria caída en quiebra.
Wagner se reunió con el presidente para oficializar su dimisión de la vocería en el Senado, aunque decidió conservar su escaño legislativo. El dirigente negó la comisión de delitos e insistió en que todos sus bienes personales cuentan con un origen completamente legal. Sin embargo, las pruebas presentadas por los peritos mantienen el cerco judicial sobre su patrimonio y transacciones financieras.
Pese a la gravedad de los hallazgos, el mandatario mantuvo apariciones públicas junto al senador investigado para reiterar su respaldo personal. Esta postura reaviva la desconfianza ciudadana respecto a la impunidad con la que opera la cúpula del partido gobernante ante escándalos de corrupción. El encubrimiento político pone en evidencia la falta de rigor ético dentro del aparato administrativo de la gestión actual.

El escándalo del Banco Master ha salpicado a múltiples estamentos institucionales debido a los nexos de su antiguo dueño con autoridades de los poderes públicos. Dentro del entramado, se indagan también gestiones comerciales de legisladores de distintas bancadas, incluyendo contactos del opositor Flávio Bolsonaro sobre patrocinios para proyectos culturales. Las revelaciones exponen la infiltración de intereses bancarios en los pasillos de la política nacional.
La Policía Federal continuará la revisión de los documentos incautados durante los registros domiciliarios previos a la fecha del interrogatorio. Las autoridades judiciales prevén citar a nuevos implicados para esclarecer el alcance total del fraude financiero en las arcas del país. La crisis política amenaza con profundizar el desgaste del oficialismo en el periodo legislativo en curso.
(Con información de Infobae)