La Policía Nacional celebró este martes, 16 de junio, la conmemoración anual del 'Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional', una jornada institucional de profundo respeto que nace con el objetivo de "mantener viva su memoria" y rendir un sentido tributo "a los hombres y mujeres que dieron su vida por la seguridad y libertad" de la nación. Los actos solemnes sirvieron para recordar de forma explícita a los 188 agentes del orden que fueron cobardemente asesinados por distintas organizaciones terroristas entre los años 1968 y 2015, reafirmando el compromiso de las instituciones del Estado con los principios de memoria, dignidad, justicia y verdad.
El despliegue de los homenajes se estructuró a través de ceremonias simultáneas en las jefaturas superiores, comisarías provinciales y centros de formación de todo el territorio español, siguiendo la convocatoria oficial realizada por la Dirección General de la Policía. En la región de Andalucía Occidental, el acto central tuvo lugar en el Parque de los Príncipes de Sevilla. Esta ceremonia estuvo presidida por el Jefe Superior de la Policía Nacional en dicha demarcación, Jesús María García Muñoz, y contó con la asistencia del subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, así como de altos representantes de las jefaturas policiales de Sevilla, Cádiz, Córdoba y Huelva.

De forma paralela, la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha albergó un despliegue institucional, cuyo acto principal se desarrolló en la Jefatura Superior de Policía de Toledo. La mesa presidencial estuvo encabezada por el delegado del Gobierno en la región, José Pablo Sabrido, y el jefe superior de Policía de la zona, Francisco Herrero. Durante su intervención, Sabrido subrayó que los agentes fallecidos en acto de servicio "no deben ser olvidados" debido a que su labor como servidores públicos constituye una pieza esencial en la construcción democrática del país, elevando el reconocimiento a las víctimas al rango de obligación institucional ineludible.
La solemnidad se replicó en las comisarías provinciales de Ciudad Real, Albacete, Cuenca y Guadalajara. En el caso de Ciudad Real, el homenaje estuvo liderado por el subdelegado del Gobierno, David Broceño, junto al comisario Santiago Fernández, jefe provincial de operaciones. En esta provincia se hizo especial hincapié en recordar a los agentes Julián Romero Sierra y Mariano López Ramos, víctimas de los atentados de la banda terrorista ETA, sirviendo como plataforma para que los mandos policiales reafirmaran la determinación del cuerpo en la continuidad de la lucha antiterrorista y el resguardo de la seguridad ciudadana.

Esta cita fue instaurada originalmente en el año 2024 por la Dirección General de la Policía en el marco de las celebraciones por el Bicentenario del cuerpo policial. La elección del 16 de junio como fecha fija del calendario se estableció en memoria de la inspectora jefa María José García Sánchez, quien fue asesinada por la organización terrorista ETA en la localidad de Zarauz en 1981, convirtiéndose en un símbolo permanente del sacrificio de la institución frente a la delincuencia.
Los civiles y militares que intervinieron en las distintas autonomías coincidieron en la necesidad de preservar los relatos de valentía de los funcionarios asesinados y, de manera primordial, transmitir a las nuevas generaciones de españoles el valor del servicio público. Con el cierre de las marchas militares y las tradicionales ofrendas florales ante los monolitos de los caídos, las instituciones del Estado ratificaron que el recuerdo de las víctimas del terrorismo seguirá siendo un pilar en la defensa de los valores constitucionales y democráticos de la sociedad.
(Con información de Europa Press y ABC)