La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, afirmó durante su visita a Beirut que el Líbano debe avanzar hacia el desarme del grupo terrorista Hezbollah para recuperar el control total de su territorio. La funcionaria ofreció asistencia para fortalecer a las Fuerzas Armadas y a las instituciones de seguridad libanesas, mientras el país mantiene conversaciones con Israel para lograr su retirada del sur del territorio.
Durante la jornada, Kallas se reunió con el presidente libanés Joseph Aoun, el ministro de Exteriores Youssef Rajji y el presidente del Parlamento Nabih Berri. La diplomática destacó que el país es el segundo beneficiario de la ayuda europea para el control territorial y la seguridad interior, programa al que se han destinado 280 millones de euros desde 2022, sumados a un reciente paquete de cinco millones de euros en ayuda humanitaria.
Por su parte, el presidente Aoun planteó a la representante la intención de firmar una asociación estratégica con el bloque europeo y defendió las negociaciones como el único medio para finalizar el estado de hostilidad con Israel. El mandatario afirmó que el ejército libanés cumple sus tareas al sur del río Litani, señalando que la contraparte israelí continúa rechazando la aplicación de las disposiciones del acuerdo.
Respecto al papel de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), Kallas expresó la disposición de la UE a colaborar con el Consejo de Seguridad para evitar un vacío de seguridad al término de la misión. Sobre este punto, el parlamentario Berri advirtió que dar por concluido el mandato sin una alternativa bajo amparo de la ONU perjudicaría las resoluciones internacionales, en especial la 1701.
La alta representante subrayó también la necesidad de que las autoridades en Beirut implementen reformas institucionales y económicas para atraer inversiones y mejorar las condiciones de vida de la población. La postura europea condiciona el apoyo futuro a la capacidad del Estado libanés para consolidar la autoridad en sus fronteras y garantizar la estabilidad en la región.
Las conversaciones entre la delegación comunitaria y el gobierno libanés concluyeron con el compromiso de mantener la cooperación en materia de seguridad e infraestructura. El diálogo continuará en los próximos meses coordinado con los organismos internacionales desplegados en la zona de conflicto.
(Con información de Infobae)