El Ministerio de Educación informó que la reanudación de las actividades escolares se aplicará de forma exclusiva en "aquellos estados no afectados cuya infraestructura no tenga daños visibles", buscando salvaguardar la integridad física de la población estudiantil y del personal docente. El último balance oficial de la tragedia geológica ha elevado la cifra de víctimas mortales a 2.645 personas y los heridos ya suman 12.666 en todo el territorio nacional.
De acuerdo con el cronograma de contingencia diseñado por las autoridades educativas, el tercer y último lapso académico de las regiones habilitadas está programado para finalizar el próximo 17 de julio. Posteriormente, los planteles avanzarán hacia las fases de nivelación, evaluaciones de recuperación, entrega de informes de rendimiento y los actos de promoción correspondientes, previendo el cierre definitivo del año escolar el 31 de julio.

Como medida de prevención a largo plazo ante la vulnerabilidad sísmica de la región, la cartera ministerial ordenó la incorporación de la gestión de riesgos y planes de evacuación como materias de estudio prioritarias en todos los niveles académicos. En marcado contraste, las actividades pedagógicas y administrativas permanecen suspendidas por tiempo indefinido en la ciudad de Caracas y en múltiples municipios de los estados Miranda, Aragua, Falcón, Carabobo y La Guaira, siendo esta última la entidad más golpeada por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5.
A nueve días del desastre, los equipos de rescate urbanos nacionales e internacionales libran una carrera contrarreloj en el litoral central de La Guaira, una zona fuertemente militarizada y donde los ciudadanos soportan largas filas bajo custodia para poder acceder a raciones de alimentos de emergencia. En el sector Caraballeda, los socorristas concentran sus esfuerzos en perforar las ruinas de un edificio de doce pisos colapsado para intentar localizar a Fabio, un niño de 9 años que su familia insiste en que permanece con vida. En paralelo, en Playa Grande, los familiares de las víctimas se agolpan en torno a una estructura destruida tras reportarse interferencias en la radio de un militar, las cuales presumen provienen de un guardia de seguridad atrapado.

La fragilidad de las infraestructuras tras el impacto de los terremotos quedó en evidencia este viernes en el sector La Pastora de Caracas, donde un área de salones del Colegio Agustiniano San Judas Tadeo colapsó de forma parcial. La edificación, construida al borde de un barranco, cedió provocando que toneladas de escombros cayeran sobre pequeñas viviendas ubicadas en la parte baja de la pendiente; el siniestro no causó víctimas mortales debido a la previa suspensión de clases, aunque las autoridades sanitarias reportaron un herido de gravedad que debió ser trasladado de urgencia a un centro hospitalario capitalino.
A nivel logístico, los informes del Parlamento detallaron que los sismos han dejado a 15.050 personas sin hogar, afectando a un total de 885 edificios, de los cuales 189 sufrieron un colapso estructural absoluto. Ante la magnitud de la catástrofe, la asistencia humanitaria internacional continúa arribando al país; Ecuador completó el envío de su cuarto vuelo estratégico con ocho toneladas de insumos médicos y alimentos, mientras que desde España, diversas empresas, fundaciones y colectivos civiles han logrado recaudar más de 10 millones de euros y fletar múltiples aeronaves cargadas con material de primera necesidad para socorrer a los damnificados de la tragedia.
(Con información de EFE y Reuters)