El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Eyal Zamir, afirmó que la operación militar no ha concluido y que el ejército está capacitado para intensificar su avance en el sur del Líbano. Durante una inspección a las tropas en la frontera norte, el comandante subrayó la inestabilidad de la región y la necesidad de responder ante cualquier cambio en el escenario de seguridad.
El máximo jefe militar advirtió explícitamente sobre la posibilidad de penetrar a mayor profundidad en territorio libanés si las circunstancias lo exigen. Las declaraciones se producen a pocos días de que delegaciones de ambos países reúnan a sus representantes en Roma para definir el traspaso progresivo de control al ejército regular libanés. La estrategia busca garantizar la estabilidad fronteriza bajo el respaldo de Estados Unidos.
El marco de seguridad vigente establece la retirada gradual de las fuerzas israelíes de las áreas piloto asignadas a las tropas gubernamentales de Beirut. Como parte del entendimiento bilateral, el gobierno libanés asumió la responsabilidad de concretar el desarme de la organización terrorista Hezbollah. Las negociaciones intentan consolidar la paz tras meses de hostilidades desencadenadas por las milicias proiraníes.

Sin embargo, las autoridades israelíes denunciaron un ataque con dron explosivo contra un vehículo de ingeniería militar en la cresta de Ali al-Taher. Las FDI calificaron el atentado como una violación flagrante del cese al fuego por parte de Hezbollah dentro del perímetro de seguridad de diez kilómetros. El incidente reforzó las alertas de las defensas fronterizas sin reportar bajas de soldados.
Las tropas de infantería mantienen operaciones de neutralización para impedir que el grupo extremista reconstituya sus bases operativas cerca de la línea divisoria. Aunque Hezbollah no ha reivindicado operaciones recientes, la inteligencia israelí monitorea cada movimiento en la zona para prevenir emboscadas. El despliegue preventivo garantiza la protección de las comunidades del norte de Israel.
El primer ministro Benjamin Netanyahu y la cúpula militar reiteraron su determinación de golpear las estructuras del terrorismo patrocinado por el régimen de Irán. La firmeza operativa del ejército israelí busca desmantelar por completo las capacidades tácticas del brazo armado libanés en el límite fronterizo. La seguridad nacional permanece como el objetivo prioritario indiscutible de las Fuerzas de Defensa.

Las próximas sesiones diplomáticas en la capital italiana determinarán la viabilidad del mecanismo de verificación bajo la supervisión de Washington. Mientras se definen los términos del repliegue, las fuerzas israelíes continuarán actuando ante cualquier provocación o amenaza a la soberanía. La preparación táctica resultará decisiva para neutralizar la influencia del extremismo en Medio Oriente.
(Con información de Infobae)