A través de un comunicado oficial emitido por sus canales de defensa, el mando militar israelí confirmó la culminación exitosa de una incursión táctica terrestre y aérea en la localidad de Dabin. Según las agencias de inteligencia, esta zona se había consolidado como uno de los bastiones más peligrosos y activos de la organización respaldada por el régimen de Irán, siendo utilizada para planificar atentados a gran escala y lanzar ataques con misiles guiados contra territorio soberano israelí.
El informe oficial detalló que las tropas de infantería y las unidades de ingeniería de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lograron neutralizar más de cincuenta objetivos estratégicos durante el despliegue en Dabin. La zona fortificada funcionaba como un centro logístico avanzado desde el cual las células terroristas preparaban emboscadas y coordinaban fuego de artillería antitanque dirigido tanto contra los convoyes de las fuerzas de seguridad como contra los asentamientos de civiles en el norte de Israel.
Durante las operaciones de registro y control de las edificaciones, los comandos israelíes localizaron depósitos subterráneos de armamento de última generación, cohetes de largo alcance y plataformas de lanzamiento camufladas en áreas residenciales. De manera paralela, unidades de la Fuerza Aérea de Israel (IAF) coordinaron ataques contra posiciones de tiro activas y búnkeres de comando. El uso de drones de reconocimiento y cazas de combate permitió la detección temprana de combatientes armados en el terreno, logrando la eliminación e interceptación de decenas de operativos de Hezbolá.

El desmantelamiento de este complejo de operaciones representa un éxito fundamental para los planes de contingencia del Estado hebreo, en un contexto de persistentes fricciones en la Línea Azul. Los portavoces militares enfatizaron que el armamento incautado en Dabin formaba parte de un plan de contingencia de Hezbolá para ejecutar incursiones fronterizas forzadas, emulando las tácticas de infiltración de otras facciones radicales de la región. Las FDI ratificaron que la documentación y los mapas confiscados en los nidos de resistencia aportarán información valiosa para las fases posteriores de la campaña de pacificación.
El estamento político y militar de Israel ratificó que las operaciones de limpieza y destrucción de búnkeres continuarán con la misma intensidad hasta garantizar el retorno seguro de los miles de civiles desplazados en las comunidades del norte, consolidando una zona de exclusión que neutralice de forma definitiva el alcance de las milicias extremistas.
(Con información de las Fuerzas de Defensa de Israel en X)