Marco Rubio reveló la existencia de tensiones diplomáticas de alto nivel tras confirmar que el ministro de Asuntos Exteriores de Moscú, Serguéi Lavrov, lo telefoneó personalmente para advertirle que la capital ucraniana “se convertirá en un lugar muy peligroso”. La inusual comunicación directa entre ambos cancilleres se produjo pocas horas después de que el Kremlin anunciara el inicio de una campaña de bombardeos sistemáticos contra Kiev, exigiendo la evacuación inmediata de todos los diplomáticos y ciudadanos extranjeros de la zona.

La nueva oleada de ataques perpetrada por las fuerzas invasoras del Kremlin se materializó en uno de los bombardeos más severos registrados desde el inicio de las hostilidades, dejando un saldo trágico de cuatro civiles muertos y 83 heridos. La Fuerza Aérea de Ucrania constató que las huestes de Vladimir Putin lanzaron de forma simultánea más de 600 drones de fabricación iraní y 90 misiles de crucero, impactando de lleno en áreas residenciales, escuelas, mercados y zonas aledañas a oficinas gubernamentales en Kiev.
En esta ofensiva, la administración rusa recurrió por tercera vez al misil balístico hipersónico Oreshnik, un proyectil de propulsión sólida capaz de volar a velocidad Mach 10 y diseñado para portar ojivas nucleares, lo que representa una abierta declaración de hostilidades y un desafío directo a la seguridad del hemisferio occidental.

El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, calificó las amenazas telefónicas de Lavrov como una descarada provocación que ratifica el nulo interés de la tiranía en alcanzar la paz, instando a las potencias occidentales a propinar una respuesta contundente en lugar de ceder al pánico replegando al personal de sus misiones diplomáticas.
El fracaso de la tercera ronda de negociaciones celebrada en Suiza dejó en evidencia que las posiciones de ambos bandos son completamente irreconciliables en puntos clave como el alto el fuego y la demarcación de fronteras. El secretario de Estado estadounidense admitió que por el momento no hay nuevos encuentros bilaterales agendados en el calendario oficial, aunque enfatizó la plena disposición de la Casa Blanca para intervenir en una mesa de diálogo si se presenta una oportunidad real.
(Con información de Infobae)