El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, arribó este martes a la ciudad de Barranquilla para sostener un encuentro de alto nivel con el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella. La visita, que marca el primer despliegue oficial de un alto funcionario de la Administración de Donald Trump en suelo colombiano tras la toma de posesión del mandatario local hace un mes, busca consolidar una alianza estratégica centrada en la seguridad hemisférica y el fortalecimiento del comercio bilateral.
La agenda oficial en la sede alterna de la Presidencia, ubicada en el Batallón Paraíso, tiene como pilar la coordinación operativa frente al crimen transnacional. Tras la reciente adhesión de Colombia a la Coalición Contra los Carteles de las Américas (A3C), iniciativa impulsada por Washington, ambos gobiernos evalúan los mecanismos para implementar la autorización de operaciones militares conjuntas en territorio nacional. Estas acciones se respaldan en el paquete de ayuda material por 1.000 millones de dólares anunciado por el Departamento de Estado para fortalecer el pie de fuerza y la infraestructura de defensa.
"Durante el encuentro, los dos gobiernos abordarán oportunidades para profundizar la cooperación bilateral e identificar nuevas áreas de trabajo conjunto frente a desafíos relacionados con la seguridad, la estabilidad y el desarrollo del hemisferio", ratificó la Cancillería colombiana a través de un comunicado oficial.
En el ámbito económico, la cumbre incluye la firma de acuerdos bilaterales en materia de energía nuclear civil y minerales críticos. Paralelamente, la delegación colombiana (integrada por el canciller Omar Bula y la embajadora en Washington, María Consuelo Araújo) prevé insistir en la suspensión temporal de los aranceles del 12,5% aplicados a productos nacionales, una medida solicitada por Bogotá para mitigar los impactos económicos tras el sismo del pasado 10 de agosto.
La reunión aborda asimismo el despliegue del apoyo financiero de Estados Unidos para la etapa de reconstrucción posterior al terremoto de magnitud 7,4 que afectó el centro y oeste del país, dejando un saldo de 331 muertos. La Administración estadounidense destinó un fondo inicial de 26,5 millones de dólares para la atención de la emergencia y el apoyo a las comunidades damnificadas.
"Analizar el apoyo estadounidense a la respuesta al terremoto en Colombia; una mayor cooperación en la lucha conjunta contra el narcoterrorismo, que amenaza a nuestro hemisferio; y los beneficios de estrechar las relaciones comerciales entre nuestros países", precisó el Departamento de Estado de EE. UU. sobre los objetivos centrales de la gira.
Al término de los compromisos en Barranquilla, que contemplan una rueda de prensa y un encuentro con personal diplomático, Marco Rubio continuará su itinerario oficial hacia Ecuador y Perú. La gira busca estrechar los lazos políticos con los gobiernos del presidente Daniel Noboa y la presidente Keiko Fujimori, consolidando un frente aliado en el cono sur.
(Con información de EFE y Revista Semana)