Las llamas desatadas en la periferia de la ciudad sureña de Drammen (situada a unos 34 kilómetros al suroeste de la capital, Oslo), redujeron a cenizas más de 100 viviendas y provocaron el despliegue de un masivo contingente de rescate interdistrital para evitar una tragedia humana de proporciones mayores en las comunidades colindantes.
El desastre se originó aproximadamente a las 15:30 horas (hora local) del viernes en el interior de una estructura de casas adosadas, según precisaron los informes preliminares de la Jefatura de Policía. El fuego encontró un vector de propagación agresivo debido a la conjunción de fuertes rachas de viento y a unas condiciones de sequía severas que afectaban al terreno. En cuestión de pocas horas, la pira saltó las barreras urbanas e impactó contra los bosques cercanos, adquiriendo las características de un incendio forestal de alta complejidad.
Ante la magnitud del avance de los frentes de fuego, la Dirección Noruega de Protección Civil ordenó la evacuación inmediata y de urgencia de los vecindarios expuestos. Más de 400 residentes civiles debieron abandonar sus pertenencias para ser reubicados en centros asistenciales gestionados por equipos de voluntarios y el servicio de la radiotelevisión pública NRK.

Pese a que los rotativos locales como Dagbladet describieron el escenario como una auténtica zona de guerra repleta de vehículos calcinados, las autoridades confirmaron con alivio que no se ha registrado la desaparición ni el deceso de ningún habitante de la localidad.
La contención del siniestro demandó la movilización de dotaciones de bomberos procedentes de diversos distritos del sur de Noruega, quienes trabajaron de forma ininterrumpida durante toda la noche en combinación con brigadas helitransportadas de extinción forestal.
Para el mediodía de este sábado, los portavoces de emergencia citados por el diario Aftenposten confirmaron que el riesgo de propagación directa sobre las urbanizaciones e infraestructuras críticas civiles se encuentra mayoritariamente controlado, aunque los efectivos permanecen combatiendo los focos activos en la masa boscosa.
El balance sanitario de la jornada reportó que únicamente un miembro de los cuerpos de bomberos resultó con lesiones de carácter leve, mientras que un grupo reducido de civiles requirió tratamiento médico inmediato en el sitio debido a cuadros de intoxicación por inhalación de humo denso.
(Con información de Associated Press y Deutsche Welle)