Las autoridades de Nepal reanudaron las labores de búsqueda y rescate de emergencia tras suspender temporalmente los operativos por adversas condiciones meteorológicas. Equipos de socorro intentan ubicar a cerca de 3.000 personas desaparecidas a causa de las severas inundaciones que azotaron la región fronteriza con el Tíbet. Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno nepalí solicitó asistencia técnica especializada internacional y estimó que la reconstrucción del país requerirá una inversión de entre 4.000 y 5.000 millones de dólares.
El desastre fue originado por el colapso de un glaciar que desencadenó una avalancha masiva de hielo, rocas, lodo y escombros sobre los cauces fluviales de montaña. El enorme caudal arrasó a su paso con viviendas, puentes y centrales hidroeléctricas, cobrando la vida de más de 600 personas en suelo nepalí y varias víctimas adicionales en el Tíbet. Entre los miles de desaparecidos contabilizados en ambos territorios se incluye a más de 500 ciudadanos extranjeros, principalmente peregrinos hindúes procedentes de la India.
Ante el avance en el estado de descomposición de muchos de los cuerpos recuperados a tres días del evento, las administraciones locales dispusieron medidas sanitarias de emergencia para prevenir brotes epidemiológicos. Las autoridades informaron que se están recolectando muestras de ADN de los fallecidos irreconocibles antes de proceder a su inhumación en espacios abiertos designados. En Katmandú, familiares de las víctimas se concentran en centros médicos intentando identificar a sus allegados a través de registros fotográficos.
A pesar de que los niveles de riesgo han mostrado leves reducciones tras el drenaje parcial de un lago formado en la frontera con China, los organismos técnicos advierten que el peligro de nuevas crecidas persistirá hasta que los depósitos de agua acumulados en la parte alta se descarguen por completo. Para atender la emergencia en zonas de difícil acceso, delegaciones de expertos e ingenieros en túneles enviados por India y China ya operan en el terreno, apoyados por cargamentos de insumos médicos y equipos de rescate destinados a restablecer las vías de comunicación.
(Con información de Reuters y The Straits Times)