El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reafirmó este martes 26 la orden de intensificar de manera drástica las operaciones militares en el territorio de Líbano. Durante una reunión estratégica de alto nivel celebrada en el cuartel militar de Kirya, en Tel Aviv, el jefe del Ejecutivo israelí se coordinó con el ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Eyal Zamir, para definir el despliegue de amplios contingentes sobre el terreno.
El objetivo prioritario de esta ofensiva es la captura y control de nuevas posiciones geográficas de alto valor táctico en la franja sur libanesa para neutralizar de forma definitiva las agresiones armadas contra las comunidades civiles del norte de Israel.
La comparecencia gubernamental sirvió para validar las acciones de las FDI, las cuales han venido operando con firmeza frente al partido-milicia chií Hezbolá. Para encabezar este cónclave de urgencia y supervisar de primera mano los reportes del frente de batalla, Netanyahu abandonó anticipadamente una vista judicial fijada para este martes, alegando obligaciones diplomáticas inapelables y estrictas razones de seguridad del Estado.

La decisión de acelerar la maquinaria militar surge tras reiteradas advertencias emitidas por Jerusalén que fueron ignoradas por la estructura extremista, la cual ha mantenido el lanzamiento de proyectiles desde que se reanudaron las hostilidades a gran escala a comienzos de marzo.
Además de las maniobras de infantería y blindados, el mandatario israelí anunció que la nación está liderando un esfuerzo nacional masivo y coordinado para el desarrollo técnico de soluciones creativas e innovadoras destinadas a contrarrestar la amenaza de los drones explosivos empleados por la organización chií.
En las últimas horas, las fuerzas aéreas de Israel ejecutaron una oleada de ataques selectivos de precisión dirigidos a desmantelar depósitos de pertrechos y centros de comando de la milicia, destruyendo más de un centenar de objetivos logísticos concentrados en el este y sur de Líbano, incluyendo posiciones en la localidad de Mashghara utilizadas para coordinar emboscadas.
Las incursiones en curso han llevado a las unidades terrestres a franquear la denominada "línea amarilla" (la demarcación establecida en la región fronteriza donde Israel mantiene bajo resguardo cerca del 8% del espacio del sur libanés para contener el terrorismo).
Responsables del estamento militar confirmaron a agencias internacionales que estas maniobras constituyen operaciones de alta cirugía táctica que rebasan las líneas de defensa avanzadas tradicionales, ejecutadas con el propósito estricto de limpiar el terreno periférico de células operativas de Hezbolá y erradicar cualquier tipo de amenaza directa contra el territorio israelí.
(Con información de EFE y El Demócrata)