Este lunes, Nueva York se vistió de luto para celebrar la misa pública de despedida de Willie Colón, figura fundamental de la salsa y pilar de la música latinoamericana, fallecido el pasado 21 de febrero. El solemne acto en la icónica Catedral de San Patricio reunió a su familia, encabezada por su esposa Julia Colón Craig y su hijo Alejandro Miguel, junto a una multitud de seguidores que acudieron a honrar la memoria del "Arquitecto de la Salsa".

El momento más conmovedor ocurrió al cierre de la ceremonia, cuando un grupo de trombonistas ejecutó una versión de "La Murga", tema emblemático que Colón grabó junto a Héctor Lavoe. La música, que resonó en el recinto sagrado, sirvió como el homenaje definitivo a una trayectoria artística que no solo definió el sonido de una generación, sino que permanece como un patrimonio cultural incalculable.
La familia, que agradeció las muestras de cariño, había solicitado previamente respeto a su privacidad mediante un comunicado oficial. "Aunque lloramos su ausencia, nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre", expresaron sus allegados, quienes recibieron el consuelo de una comunidad que se resiste a olvidar la genialidad del músico neoyorquino de raíces boricuas.
A lo largo de la misa, diversas personalidades y ciudadanos portaron tarjetas y flores en señal de respeto, reflejando el impacto transgeneracional de su obra. La catedral, un espacio histórico en el corazón de la Gran Manzana, fue testigo de cómo la salsa, género que Colón ayudó a consolidar en las calles de Nueva York, cerraba un capítulo fundamental con la partida física de uno de sus más grandes exponentes.
La ceremonia no solo fue un evento de duelo, sino una reivindicación del valor artístico de Colón, cuya innovación con el trombón y compromiso social marcaron un antes y un después en la industria musical. Su legado, ahora consagrado en la memoria colectiva, garantiza que su influencia siga viva, sirviendo de inspiración para futuros músicos que vean en su obra la excelencia y la identidad de una cultura orgullosa de su historia.