El Ejército de Ucrania ejecutó esta madrugada una serie de ataques contra objetivos neurálgicos de la infraestructura petrolera y logística en el interior de Rusia. La principal operación de las fuerzas ucranianas tuvo lugar en la región del Volga, donde unidades de las Fuerzas de Defensa de Ucrania bombardearon la gran refinería de petróleo de Sarátov.
🇷🇺🇺🇦‼️ | Las Fuerzas de Defensa de Ucrania propinaron un impacto demoledor a la infraestructura energética de la Federación Rusa al atacar y prender en llamas la gran refinería de petróleo de Sarátov. Ubicada estratégicamente en la región del Volga, esta planta es considerada uno… pic.twitter.com/TdkcEU5ZUo
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 31, 2026
El Estado Mayor ucraniano, en coordinación con las Fuerzas de Sistemas No Tripulados y la Dirección Principal de Inteligencia, confirmó el éxito de la incursión y constató un incendio de grandes proporciones en las instalaciones que fungen como soporte económico de la invasión.
Por su parte, las autoridades locales rusas se vieron obligadas a reconocer el impacto en su complejo energético nacional. El gobernador de la región de Sarátov, Román Busargin, confirmó a través de sus canales oficiales que, según los informes preliminares, el bombardeo provocó daños materiales en la infraestructura, aunque la narrativa oficial intentó catalogarla meramente como "civil".
La planta afectada, operada por la compañía petrolera Rosneft, cuenta con una capacidad para procesar cerca de siete millones de toneladas de crudo al año y produce gasolina, diésel y otros derivados que son empleados directamente por el Ejército invasor para sostener el esfuerzo bélico en el frente.
De forma paralela a la exitosa incursión en el Volga, las Fuerzas de Operaciones Especiales de Ucrania demostraron su enorme alcance operativo al golpear la estación lineal de producción y despacho Lazarovo, ubicada en la región de Kírov, a casi 1.200 kilómetros de la frontera ucraniana.
El emplazamiento constituye un nodo clave del oleoducto Surgut-Polatsk, encargado de transportar crudo desde Siberia hacia los puertos bálticos y Bielorrusia, y se conecta con el sistema Druzhba para bombear combustible entre las dos mayores redes de la Rusia europea. Asimismo, en la región de Rostov, los drones ucranianos alcanzaron la terminal petrolera Agroprodukt, afectando grandes depósitos de combustible y terminales de carga de camiones y ferrocarril.

Escudo ante el terrorismo aéreo ruso e impactos en suelo ucraniano
La contraofensiva de Kiev se produjo inmediatamente después de que las fuerzas rusas demostraran una vez más su desprecio por la infraestructura no militar al lanzar, durante la noche del sábado al domingo, una masiva oleada de ataques sobre territorio ucraniano utilizando más de 200 drones de ataque y señuelo.
Las Fuerzas Aéreas de Ucrania informaron que los sistemas de defensa aérea lograron neutralizar o derribar un total de 212 dispositivos de los tipos Shahed, 'Gerbera' e 'Italmas' en el norte y el este del país. A pesar de la alta tasa de interceptación gracias al heroísmo local, se registraron impactos en 11 puntos distintos de la geografía ucraniana.
El Servicio Estatal de Ucrania para Situaciones de Emergencia detalló que uno de los impactos destruyó el recinto de una empresa en la región norteña de Chernígov, provocando la trágica muerte de un ciudadano de 58 años y un incendio en un aparcamiento que calcinó siete camiones.
La agresión rusa también afectó a la región de Dnipropetrovsk con cerca de 20 embates combinados con drones y artillería que causaron heridas a dos personas y dañaron un jardín de infancia, una consulta médica, edificios residenciales e instalaciones agrícolas.
El presidente Volodímir Zelenski denunció que las fuerzas de Moscú emplearon más de 2.300 drones, 1.560 bombas guiadas y 108 misiles a lo largo de la semana, dirigidos de manera criminal contra bloques de viviendas e instalaciones energéticas ucranianas.
(Con información de Europa Press y Euronews)